La Iniciativa Ciudadana en Defensa de los Parques Nacionales  presenta el próximo día 23 de...
Junto a este colectivo fueron reconocidos los proyectos “Arboretum de Panes” de Asturias y de...
Los organizadores lamentan que el Gobierno de Canarias no haya querido asistir a las Jornadas
P.N. de Timanfaya Del 31 de octubre al 4 de noviembre de 2013  
El evento se desarrollará entre los días 31 de octubre y 4 de noviembre  
Lola Escalona, Presidenta de AMUPARNA, es una de las 3 protagonistas de esta noche en el Programa...
El mundo rural es un gran desconocido para muchos urbanitas y, esa situación, es lo que pretende...
Próximos Eventos
<< Abril 2014 >> 
 Lu  Ma  Mi  Ju  Vi  Sa  Do 
   1  2  3  4  5  6
  7  8  910111213
14151617181920
21222324252627
282930    
Como asociarse
Encuéntranos en las redes sociales

Inicio Parques y Municipios Parques Nacionales Doñana

Doñana

Introducción

Introducción

El Parque Nacional de Doñana es un mosaico de ecosistemas que albergan una biodiversidad única en Europa. Destaca sobre todo la marisma, de extraordinaria importancia como lugar de paso, cría e invernada para miles de aves europeas y africanas. En el Parque viven especies únicas, y en serio peligro de extinción, como el águila imperial ibérica y el lince ibérico.

Doñana supone la confluencia de un conjunto de ecosistemas (playa, dunas, cotos, marisma...) que dotan a este Parque de una personalidad única.

Desde el 1 de julio de 2006, la gestión del Parque Nacional de Doñana corresponde en exclusiva a la Comunidad Autónoma de Andalucía

REAL DECRETO 712/2006, de 9 de junio, por el que se amplían las funciones y servicios de la Administración del Estado traspasados a la Comunidad Autónoma de Andalucía, en materia de Conservación de la Naturaleza (Parques Nacionales de Doñana y Sierra Nevada).

  • Fecha de declaración: Decreto 2412/69, de 16 de octubre.
  • Reclasificación: Ley 91/1978 de 28 de diciembre.
  • Instrumentos: Plan Rector de Uso y Gestión (Decreto 48/2004, de 10 de febrero).
  • Superficie: 54.252 ha.
  • Provincia: Huelva y Sevilla.
  • Comunidad Autónoma: Andalucía.
  • Teléfono: 959 44 86 40 - 44 87 11
  • Valores Culturales:

    Torres almenaras, que servían de protección frente a los ataques de los piratas berberiscos; chozas construidas con vegetación y otros materiales cercanos.

  • Valores Naturales:

    Alto grado de diversidad biológica. Se localizan tres grandes sistemas ecológicos: marismas, dunas móviles y cotos, y una importante zona de contacto o ecotono.

  • Otros Datos:

    Geomorfología: Relleno en diferentes etapas del antiguo estuario del río Guadalquivir, cerrado parcialmente por una flecha litoral arenosa.

    Altitud máxima: 47 m s. n. m (Loma del Chocolate).
    Altitud mínima: 0 m. s. n. m.

    Documentación:
    Norma y fecha de declaración: Decreto 2412/69, de 16 de octubre.
    Reclasificación: Ley 91/1978 de 28 de diciembre.
    Ampliación: Resolución de 6 de febrero de 2004.
    Desarrollo normatvo: Plan Rector de Uso y Gestión (Decreto 48/2004, de 10 de febrero).

Localización

Localización

Situación

En la Comunidad Autónoma de Andalucía, al SO de la Península Ibérica, en las provincias de Huelva y Sevilla.
Enclave geográfico sur-suroeste de la Península Ibérica entre los 37º 7' y 36º 48' de latitud norte y los 6º 12' y 6º 34' de longitud al oeste del meridiano de Greenwich, comprendido entre las provincias de Huelva y Sevilla, y limitado por el sur y sureste con la provincia de Cádiz.

De Huelva ocupa la cuña meridional que queda formada entre el océano Atlántico, por el oeste y el río Guadalquivir y caño del Guadiamar, por el este. Y de Sevilla, una pequeña franja en su extremo más suroccidental, entre el caño del Guadiamar y el Brazo de la Torre.
Los límites del Parque Nacional están descritos en el anexo de la ley 91/1978 del 28 de Diciembre.

Límites

Limita con los términos municipales de Almonte, Hinojos, Villamanrique de la Condesa, Aznalcázar y Puebla del Río.

Cómo llegar

  • En automóvil

    Se puede acceder en automóvil a cualquiera de los cinco Centros de Visitantes de las provincias de Sevilla, Huelva o Cádiz.

    El acceso al Centro de Visitantes José Antonio Valverde se realiza a través de pistas sin asfaltar que suelen estar en buen estado la mayor parte del año.
    • Desde Sevilla: se toma la autopista A-49 hacia Huelva. Se abandona en la salida de Bollullos Par del Condado/ La Palma. Desde allí, se toma la carretera A-483 que lleva hacia Almonte, El Rocío y Matalascañas. Asimismo, se puede tomar en la A-49, la salida de Hinojos/Chucena, se toma la carretera A-481 hacia Hinojos y de allí la A-484 que lleva hacia Almonte, y desde allí la A-483 hacia El Rocío y Matalascañas.
    • Desde Huelva: se toma la carretera A-494 que lleva hacia Matalascañas. En Matalascañas, la carretera A-483 lleva hacia El Rocío.
    • Desde Sevilla o Cádiz: es posible llegar hasta Sanlúcar de Barrameda por las carreteras A-471 (desde Lebrija) y A-480 desde (Jerez de la Frontera)
  • En transporte Público: Autobús

    Se puede acceder a los Centros de Visitantes de "La Rocina" y "El Acebuche" que se encuentran en término municipal de Almonte (Huelva), por medio del servicio que ofrece la empresa de autobuses Damas S.A. 954 907737.

    Para acceder al Centro de Visitantes "Fábrica de Hielo" en autobús deberá llegar al municipio de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) con cualquiera de las dos empresas siguientes:

    • La Valenciana: 956360191
    • Los Amarillos: 956360466

    No es posible acceder a los Centros de Visitantes José Antonio Valverde (Aznalcázar) a y "Palacio del Acebrón" a través de transporte público. El Centro de Visitantes "El Acebuche" se encuentra a unos 2 km de la parada del autobús.

  • En Bicicleta:
    No existen áreas especialmente diseñadas para el acceso en bicicleta en el Parque Nacional, sin embargo, la cercanía de la mayor parte de los Centros de Visitantes a zonas urbanas permite el uso de este medio de transporte como alternativa al coche.

    El acceso en bicicleta al Centro de Visitantes José Antonio Valverde (Aznalcázar) desde Villamanrique de la Condesa, Puebla del Río e Isla Mayor (antes Villafranco del Guadalquivir), es el mismo que en coche, de unos 25 kilómetros, sólo ida. Es aconsejable informarse previamente del estado de las pistas.

  • Acceso a pie
    Sólo está permitido transitar a pie libremente por los 33 kilómetros de playa del Parque Nacional, entre Sanlúcar de Barrameda y Matalascañas. El Parque Nacional dispone asimismo de una red de senderos peatonales de acceso libre (ver información en apdo. 4 Instalaciones y Servicios).

Historia

Historia

La Historia de Doñana puede comenzarse con los asentamientos romanos del siglo II a. C., (II d. C, según el proy. Excavaciones arqueológicas del Cerro del Trigo) que se prolongaron hasta el V d. C., dedicados fundamentalmente a la pesca y a la salazón, y que debían situarse en torno a lo que actualmente conocemos como Marismas del Guadalquivir.

Las torres almenaras se construyeron durante el reinado de Felipe II, a finales del siglo XVI y principios del XVII, y servían de protección frente a los ataques de los piratas berberiscos.

Tras la expulsión de los árabes en el siglo XIII, el rey Alfonso X el Sabio comienza la cristianización del territorio y la construcción de las primeras ermitas.

Sin embargo, no es hasta el siglo XV con la organización del territorio, cuando comienzan el dominio señorial, los primeros límites y acotamientos, y la prohibición de cualquier aprovechamiento que perjudicara a la caza.

El nombre de estas tierras se consolida un siglo después, con la construcción por parte del séptimo duque de Medina-Sidonia de un palacio para su esposa, Doña Ana Gómez de Mendoza y Silva, en pleno corazón del monte. Las tierras circundantes pronto comienzan a ser conocidas como el Bosque de Doña Ana, el Coto de Doña Ana, etc., hasta que finalmente la denominación se acorta a la que actualmente conocemos.

Después de este primer período dedicado casi en exclusiva a los recursos cinegéticos, comienza una segunda época (hacia el siglo XVIII), en la que se consolidan tres usos: la explotación forestal del bosque, el mantenimiento de las dehesas y pastos para la ganadería, y el fomento del coto como cazadero, para lo que se acondiciona de nuevo el antiguo palacio.

El interés científico y naturalista arranca en el siglo XIX, con la publicación de un catálogo de aves observadas en algunas provincias de Andalucía, realizado por Don Antonio Machado y Núñez. Es también el comienzo de una intensa búsqueda de huevos y pieles por parte de naturalistas y cazadores, lo que llega a poner en grave peligro las poblaciones de algunas especies.

En el siglo XX los nuevos propietarios de Doñana introducen especies animales, plantan pinos piñoneros y organizan monterías de forma habitual. Pocos años después, en 1940, se constituye la Sociedad Cinegética del Coto del Palacio de Doñana.

La inmensa riqueza faunística de estas tierras atrae también a ornitólogos de todo el mundo, que proponen en 1952 la internacionalización de su propiedad.

Es el comienzo de una conciencia conservacionista dentro y fuera de nuestras fronteras, que culmina en 1963 con la adquisición de unas 7.000 ha por parte del Estado Español, en colaboración con el Fondo Mundial para la Conservación de la Naturaleza (WWF) y la creación de la Reserva Biológica de Doñana.

Seis años después se crea el Parque Nacional de Doñana, que será ampliado y reclasificado por su Ley de Régimen Jurídico en 1978 y que posteriormente ha ampliado sus límites en 2004. Desde entonces, diversas figuras de protección internacional confluyen en este territorio.

Geomorfología y Clima

Geomorfología y Climatología

Geomorfología

El área que actualmente ocupa el Parque Nacional de Doñana se asienta sobre una porción de territorio antiguamente ocupado por una amplia bahía existente en la desembocadura del río Guadalquivir, hasta hace unos tres mil años. Esta bahía fue cegada como consecuencia de un proceso de colmatación (relleno de una depresión o cuenca sedimentaria por los materiales arrastrados por el agua, el viento u otro agente sedimentario de transporte) que, unido a otros procesos geomorfológicos, terminó por configurar la fisonomía que presenta la zona en la actualidad. Este proceso de colmatación tuvo un origen eólico, y se inició con el cierre de la bahía por una lengua de arena litoral que fue avanzando hacia la desembocadura. A partir de este momento la gran cubeta de fondo arcilloso fue rellenándose a base de sedimentos finos (limos y arcillas) y gruesos (arenas), a la vez que un proceso de formación de dunas comenzaba a invadir los terrenos encharcados en dirección sur-norte.

De las 50.720 hectáreas que conforman el Parque Nacional, aproximadamente la mitad se inundan de forma temporal constituyendo la marisma; el resto están ocupadas por arenas. Parte de estas arenas son móviles, constituyendo las dunas móviles, y parte están estabilizadas o fijas por la vegetación formando, las zonas de cotos o matorral.

Bajo las zonas costeras y bajo la zona de dunas estabilizadas encontramos una variante geológica con respecto al resto del Parque y es la existencia de suelos de origen continental compuestos por tierras rojizas, anaranjadas y a veces amarillas, cuya composición es a base de margas y arenas que proceden del proceso de erosión de Sierra Morena.

Otra diferencia que se observa entre los dos tipos de terrenos del Parque, el marismeño por una parte y el de la franja costera y arenas estabilizadas por otra, es la basicidad del primero y la acidez del segundo. La escasez de arena y el elevado porcentaje de limos y arcillas de la marisma hacen que estos suelos carezcan de drenaje y aireación, con lo que las aguas retenidas tienen tiempo de cargarse de sales haciendo que la marisma carezca de valor agronómico y que sólo crezca una vegetación adaptada a las concentraciones de sales de este terreno. En cambio, en la franja costera y de dunas, dada la porosidad del terreno debida estos a la alta composición en arenas hace que los valores observados en estas zonas sean más normales permitiendo una vegetación abundante.

Climatología

La comarca de Doñana presenta un régimen de lluvias de carácter atlántico suavizado, con máximos entre los meses de octubre y marzo y una precipitación media de 550 mm al año. Condición que hace que la marisma se mantenga inundada hasta mediados del mes de julio, en que se produce la desecación total. El llenado, que completa el ciclo anual, se efectúa además de por el agua de lluvia, por los cauces alimentadores naturales constituidos por el arroyo de la Rocina y el arroyo del Partido, y los transformados Caño Marín, Caño Guadiamar y Brazo de la Torre.

Las transformaciones sufridas a lo largo de la historia de Doñana han cambiado de forma sustancial su régimen hídrico, por lo que la Administración del Parque ha debido recurrir al manejo mínimo necesario tanto en los aportes (mediante bombeo en la zona norte y este), como en la salida de las aguas (mediante compuertas reguladoras).

Las temperaturas medias varían entre los 11ºC del mes de enero y los 25ºC registrados en el mes de julio.

Conservación

Conservación

La flora del Parque es muy diversa (más de 900 especies de plantas vasculares y helechos) debido a los diferentes ecosistemas presentes, tanto acuáticos como terrestres.

Crecen en el Parque especies vegetales raras o endémicas como la gramínea Vulpia fontquerana y la diminuta escrofulariácea Linaria tursica, ambas incluidas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, así como el enebro costero (Juniperus oxycedrus subsp. macrocarpa) y otras rarezas como Micropyropsis tuberosa, Hydrocharis morsus ranae o Thorella verticillatinundata, incluidas en el Catálogo Andaluz de Especies de Flora Silvestre Amenazada y consideradas de interés comunitario. En el año 2000 fueron además incluidas numerosas especies raras, endémicas o singulares del Parque en la "Lista Roja de la Flora Vascular Española", elaborada por la UICN.

En Doñana se realizan labores periódicas para la eliminación de especies vegetales exóticas, como eucaliptos (Eucaliptus sp.), mimosas (Acacia sp), árbol de la seda (Gomphocarpus fruticosus), tabaco moruno (Nicotiana glauca) y uña de gato (Carpobrotus edulis).

Cada ecosistema posee una fauna propia y diferenciada. Aquí encontramos 20 especies de peces de agua dulce, 11 de anfibios, 21 de reptiles, 37 de mamíferos no marinos y 360 aves, de las que 127 se reproducen habitualmente en el Parque.

Cada ecosistema posee una fauna propia y diferenciada. Aquí encontramos 20 especies de peces de agua dulce, 11 de anfibios, 21 de reptiles, 37 de mamíferos no marinos y 360 aves, de las que 127 se reproducen habitualmente en el Parque.

En Doñana se realizan labores periódicas para la eliminación de varias especies vegetales exóticas, como el árbol de la seda (Gomphocarpus fruticosus), el tabaco moruno (Nicotiana glauca) y la uña de gato (Carpobrotus edulis).

PLANES DE MANEJO

  • Plan de manejo del águila imperial
    Las actuaciones principales son el aseguramiento de los nidos antes de la reproducción y su vigilancia durante la misma, la alimentación suplementaria, la restricción de tránsito durante la época de cría, etc.
  • Plan de manejo del lince
    Tiene como objetivo conseguir que la amenazada población de linces del Parque recupere una densidad y distribución óptimas que le permita mantener su estabilidad interna y servir de foco de colonización de otras áreas próximas. Para ello se hace especial incidencia en el manejo del hábitat (desbroce de monte, quemas...) y en la recuperación de las poblaciones de conejo, su presa fundamental.

Usos compatibles

Usos compatibles

No es posible entender Doñana sin comprender la relación hombre-naturaleza, que ha hecho de este territorio lo que hoy es.

Desde siempre, la pesca, la caza y la recolección de materias primas han sido actividades cotidianas que han marcado modos de vida muy ligados al aprovechamiento de los recursos que Doñana brindaba.

Han existido dos tipos de habitantes en el interior del Parque, amén de los núcleos de población próximos: los temporales, que se asentaban durante períodos de duración variable para actividades concretas; y los permanentes, en su mayoría guardas de la propiedad y sus familias, o arrendatarios de determinados pagos.

En los alrededores de las viviendas había huertos, comunales o privados, y colmenas construidas a partir de un cilindro de corcho.

Además de la caza de liebres, conejos, aves y grandes herbívoros, en primavera también se recolectaban los huevos, y algo más tarde los patos mancones, esto es, mudando las plumas e incapaces de volar.

Otra actividad habitual era la pesca, tanto en el mar como en ríos, caños y lucios. En la época del paso de los atunes se instalaban grandes almadrabas frente a la costa.

En la actualidad, el Plan Rector de Uso y Gestión considera como aprovechamientos tradicionales compatibles el carboneo, el coquineo, la apicultura, la recogida de piñas y la ganadería extensiva, si bien respecto a ésta, el Plan Sectorial de Aprovechamiento Ganadero recomienda su disminución y el fomento de la utilización de razas autóctonas y formas locales, así como la tendencia a la supresión del ganado ovino

.

 

Ecosistemas

Ecosistemas

Sobre el sustrato físico presentado se desarrolla la singularidad de Doñana que se debe a la biodiversidad de especies y biotopos que alberga.

Se distinguen claramente distintos ecosistemas que se distribuyen desde la costa hacia el interior: las playas y dunas, corrales, cotos o matorral y las marismas. La zona de transición entre la marisma y las arenas o zona de confluencia es denominada la vera.


Esquema de la disposición de los distintos ecosistemas de Doñana desde la costa al interior.

 

PLAYA

Tiene una extensión de más de 30 Km siguiéndo las líneas generales de las costas atlánticas no acantiladas ni rocosas. Su gran distancia intermareal descubre en la bajamar lisas extensiones de arenas blancas y suaves pendientes. La fuerza del viento del Sur-Oeste introduce una gran dinámica en las arenas que modifica incesantemente el perfil de las playas y son origen de las dunas móviles. Doñana conserva uno de los pocos sistemas de dunas móviles existentes en la Península.

En las zonas más alejadas de las aguas, superando el nivel máximo de las mareas ordinarias, la vegetación se aferra a un suelo inestable y seco, formando pequeños obstáculos que serán el origen de las dunas vivas. Esta vegetación es de carácter efímero y su poca consistencia: barrón (Ammophila arenaria), alhelí de mar (Malcomia littorea), nardo marino (Pancratium maritimum), cardo marino (Eryngium maritimum), lechetrezna de mar (Euphorbia paralias), amontonando pequeños acúmulos de arena alrededor de alguna mata cualquiera. Con los sucesivos aportes, la pequeña duna perderá su estabilidad y comenzará a moverse y a unirse con otras para formar grandes médanos que avanzarán en paralelo hacia el interior. Es un sistema de gran vitalidad donde se puede percibir la formación y desarrollo de los frente activos denominados trenes de dunas.

En la playa tienen lugar acontecimientos humanos y naturales de cierta singularidad. Por una parte la presencia de mariscadores, pescadores y transeúntes. Por otra las únicas construcciones que aparecen son los ranchos habitados por pescadores y sobre todo las torres de vigilancia del siglo XVI. Estas torres, edificadas todas a la misma distancia con respecto a la playa son testigos de la dinámica litoral de cambio que ha provocado que unas hayan sido sepultadas por el mar (Torre de la Higuera y Torre de Oro, fuera del Parque) mientras que otras (Torre Carbonero, Zalabar y San Jacinto) se encuentren decenas de metros tierra adentro. En la actualidad sirven de posadero y criadero de halcones peregrinos.

Entre las especies de vertebrados propios de la franja de playa se encuentran: Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus), chorlitejos (Charadrius hiaticula y Charadrius alexandrinus), correlimos (Calidris alpina y Calidris albica), gaviotas (Larus ridibundus, Larus fuscus y Larus argentea), charranes (Sterna hirundo y Sterna sandvicensis).

El fondo marino inmediato a la playa, presenta praderas de Cymodocea nodosa y probablemente Zoostera marina, con abundantes lamelibranquios y gasterópodos en los fondos blandos, así como algas del género Fucus.
En los fondos rocosos viven el ostión (Crassostrea angulata), el mejillón (Mytilus edulis), los bálanos (Chlathamalus stellatus) y un gran número de algas (Gelidium pusillum, G. spathulatum).

DUNAS Y CORRALES

El gran volumen de arenas acumuladas en la duna, cuando la fijación vegetal remite o se produce un empuje eólico superior, inicia un lento pero seguro avence hacia el interior. Teóricamente este avance, de una velocidad de 2 a 6 m/año, no finalizará hasta alcanzar la marisma. Sin embargo, los trenes de dunas pueden quedar inmovilizados antes de alcanzar aquel limite. La densa cobertura vegetal que suponen los grandes pinares unidas a otras circunstancias frenan los frentes dunares. La inmovilización de la duna en el interior también se debe a una menor presión eólica ó bien de la elevación del nivel freático traduciéndose en la reducción de la duna a una suave ondulación, en la que aparece una cubierta vegetal que definitivamente la fija.

El complejo dunar típico, localizado en la amplia franja intermedia entre la playa y las arenas más estabilizadas del interior, se dividen en dunas fijas y dunas móviles. Las dunas móviles ocupan la mayor parte de la superficie propia de este sistema.

El subsistema dunar es asiento de numerosas especies cuya distribución depende de los factores físicos de dinámica del suelo y de la profundidad del nivel freático.

Una de las características más propia de la duna en otoño, es la aparición de huellas de los animales que las cruzan. La relativa dureza del finísimo material permite fijar con singular precisión el paso de reptiles, aves, mamíferos e incluso de insectos.

Entre las especies vegetales más características de esta zona se encuentran el enebro (Juniperus macrocarpa), armedia (Armeria gaditana), escrofularia perruna (Scrophularia canina), viborera (Echium gaditanum), camarina (Corema album), clavellina (Armeria pungens), altabaca (Artemisa marítima), zarzaparrilla (Carex arenaria). Las especies faunísticas más representativas de esta zona son: víbora hocicuda (Vipera latasti), culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), tortuga mora (Testudo graeca), águila culebrera (Circaetus gallicus), halcón peregrino (Falco peregrinus) y urraca (Pica pica).

Al paso de las dunas, la superficie llana sobre la que se desplazan dejará al descubierto un espacio húmedo y resguardado del viento en el que se asentarán las plantas. Estos mosaicos de vegetación entre dos frentes de dunas consecutivos se denominan localmente "corrales". Dentro de los accidentes geográficos originados por las dunas, los corrales son los más caracterizados, tanto por su peculiar estructura como por la riqueza de especies que se encuentran en él. Los corrales son obstáculos temporales de las dunas ya que las dunas en su empuje terminan invadiendo la totalidad del corral. El paso de una barrera de dunas por un pinar supone la total destrucción del mismo y la aparición, muchos años después del llamado campo de cruces ya que los pinos aparecen como extrañas formas fósiles con los troncos mutilados y algunos restos de alguno de sus brazos. Una vez retirada toda la arena que produjo la destrucción del pinar quedan depresiones cercanas a la capa freática, humedeciendo la zona e incluso sufriendo pequeñas inundaciones comenzando un nuevo ciclo de generación de un nuevo corral.

Esquema del avance dunar.

Los corrales se pueden clasificar en distintos tipos dependiendo de la etapa en la que se encuentre atendiendo a: su localización, estabilidad del sustrato y profundidad del manto freático. Podemos encontrar desde corrales secos con nivel freático muy hundido, hasta corrales en los que el nivel freático es prácticamente superficial con lo que se encuentran inundados. Esto va a determinar el tipo de especies que se van a desarrollar en él.

En general, los corrales excepto el levantamiento del nivel freático que se produce por la acumulación de lluvias y que da lugar a un aumento de la biomasa vegetal, no detectan en su amplitud el cambio estacional ya que se encuentran al resguardo de dos trenes de dunas consecutivos. La especie vegetal más representativa de los corrales es el pino piñonero (Pinus pinea). Junto a la playa, los corrales aparecen ocupados por un matorral de clavellinas (Armeria pungens) y siemprevivas (Helichrysum picardii), que ofrecen un manto rosado durante la primavera. Más al interior, los pinares colonizan el corral, las especies que acompaña componiendo la cobertura vegetal de los pinares y grandes corrales son principalmente lentisco (Pistacia lentiscus), retama (Cytisus scoparius y Osyris alba) y labiérnaga (Phillyrea angustifolia) entre otras.

En ocasiones se dan pequeñas lagunas temporales caracterizadas por junqueras (Juncus spp.), matas de adelfas (Nerium oleander) y camarinas (Corema album). Las zonas más deprimidas son ricas en heno gris (Agrostis stolonifera), poleo (Mentha pulegium) y muraje (Anagallis tenella).

En estas zonas verdes y protegidas se instalarán las águilas culebreras europeas (Circaetus gallicus), los alcotanes (Falco subbuteo), y las lechuzas (Tyto alba), linces (Lynx pardina), jabalíes (Sus scrofa), conejos (Oryctolagus cuniculus), tortuga mora (Testudo graeca), culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), y lagartija colirroja (Achantodactylus erythrurus), que se protegen así de los tórridos días veraniegos.

MATORRAL O COTO

El matorral también denominado coto representan un tipo de ecosistema terminal y maduro de bosque mediterráneo, que en el Parque se encuentra enriquecido con especies de mayor dureza. El área abarcada por este ecosistema dentro del parque ocupa dos zonas bien diferenciadas. La primera comprendida entre el borde de la marisma, la carretera del Rocío-Matalascañas y la carretera de acceso al palacio de Doñana. La segunda al sur de la carretera que marca la línea de división y presenta un matorral discontinuo pero con la misma composición.

Desde el punto de vista paisajístico, los cotos cambian poco durante el año, los animales son difíciles de ver y falta la espectacularidad de las aves marismeñas.

El matorral está formado por una treintena de especies leñosas que se incluyen en dos grandes tipos:
Monte blanco: constituido por una vegetación adaptada a la falta de agua con suelos que presentan abundante materia orgánica y arenas oscuras. La capa freática es profunda. Se le conoce con el nombre de monte blanco por el color ceniciento de la especie que lo domina y caracteriza ,el jaguarzo (Halimium halimifolium). La altura de este matorral es de aproximadamente 1 metro y la cobertura supera el 75% para la mayor parte de la superficie ocupada.
Las especies vegetales que acompañan al jagurzo son algunas jaras (Cistus salvifolius, C. libanotis) y aulagas (Genista anglica y Stauracanthus genistoides). En áreas más secas y expuestas aparecen otras especies leñosas de ámbito mediterráneo, como el cantueso (Lavandula stoechas), el romero (Rosmarinus officinalis) y la mejorana (Thymus mastichina).

Monte negro: por los tonos más oscuros de las especies básicas que lo constituyen. Está formado por un matorral atlántico de cota baja que coloniza zonas con suelos muy húmedos, donde el nivel freático se encuentra casi superficial. Alcanza los bordes de muchas lagunas y es un matorral oscuro, denso, apretado e impenetrable que se alza en densas manchas de cobertura muy compacta que puede alcanzar de 3 a 4 metros de altura.

El monte negro está dominado por varias especies de brezos (Erica scoparia, E. umbellata, E. ciliaris) y brecina o mogueriza (Calluna vulgaris), que se entremezclan con mirto (Mirtus communis), labiérnago (Phillyrea angustifolia), zarzas (Rubus ulmifolius) y torvisco (Daphne gnidium). Estas especies son incapaces de sobrevivir sin un aporte continuado de agua en verano, pero resisten bien el encharcamiento invernal.

Enclavadas en el matorral aparecen manchas arbóreas de distribución muy irregular con pies dispersos de alcornoque (Quercus suber), sabina (Juniperus phoenicea subsp. turbinata), madroño (Arbutus unedo), acebuche (Olea europaea sylvestris), labiérnago (Phillyrea angustifolia) y pino piñonero (Pinus pinea). En ellos nidifican el milano real (Milvus milvus) y el milano negro (Milvus migrans), el aguililla calzada (Hieraaetus pennatus), el críalo (Clamator glandarius), el cernícalo (Falco tinnunculus) y el busardo ratonero (Buteo buteo), y son visitados asiduamente por ginetas (Genetta genetta) y meloncillos (Herpestes ichneumon). Y otras especies sedentarias como el águila culebrera europea (Circaetus gallicus), el pito real (Picus viridis), la curruca rabilarga (Sylvia undata), la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), el alcaraván (Burhinus oedicnemus), el abejaruco (Merops apiaster), el alcaudón real (Lanius excubitor) y el petirrojo (Erithacus rubecula).

En estas zonas viven alrededor de 80 especies de vertebrados, la mitad de las cuales son aves.
El matorral alberga otras especies de gran interés, como ciervos (Cervus elaphus), jabalíes (Sus scrofa), zorros (Vulpes vulpes), tejón (Meles meles), turón (Mustela putorius), liebre (Lepus granatensis) y lirón careto (Elyomis quercinus) y grandes predadores como el lince ibérico (Lynx pardina) y el águila imperial ibérica (Aquila adalberti).

Lagunas

Dentro de la zona de matorral es característico la formación de lagunas que se inundan en los ciclos de precipitaciones. Dada la importancia ecológica de las lagunas constituyen por sí solas un ecosistema lacustre de suficiente entidad, formado por una numerosa y variada gama de lagunas con peculiaridades individuales en la mayoría de los casos.
Encontramos lagunas de gran superficie como son El Charco del Toro que está dividida en dos por una línea de junqueras, Zahillo, Taraje denominada así por los grandes tarajes (Tamarix galica) que presenta en su orilla sur, Dulce por la escasa salinidad de sus aguas y Santa Olalla que presenta mayor superficie y profundidad y un contenido de sales alto que permite la vida de ciertos crustáceos (Artemia salina) que son la dieta habitual de flamencos (Phoenicopterus ruber).

Lagunas de superficie media como El Sopetón, El Moral, Navazo del Toro, Tojal del Lobo y Porquera del Fraile.
Lagunas de extensión pequeña y sin localización conjunta como Acebuchillo de las Palomas, Acebuchillo de Matalascañas, El Ojillo, Los Brezos, El Pino y Las Pajas.

A pesar de la dispersión y diversidad existe un denominador común con una biocenosis básica.
Las especies vegetales más comunes son los pinos, alcornoque, taraje, helechos, zarzas, tojo enano, juncos y brezos.

Los anfibios están representados por el sapo de espuelas (Pelobates cultripes) y los reptiles por la culebra bastarda (Malpolon monspessulanum), culebra viperina (Natrix maura), culebra de collar (N. natrix), culebrilla ciega (Blanus cinereus) lagartija colirroja (Acanthodactylus erytrurus) y tortuga mora (Testudo graeca). Los peces más comunes son la anguila (Anguilla anguilla) y carpa (Cyprinus carpio).

Dado el número elevado de especies propias de zonas lacustres, hacemos referencia a las más significativas separadamente del resto del matorral, citamos entre ellas somormujo lavanco (Podiceps cristatus), zampullín chico (P. ruficollis), garza imperial (Ardea purpurea), flamenco rosado (Phoenicopterus ruber), pato real (Anas platyrhynchos), cerceta común (Anas grecca), pato friso (Anas strepera), pato rabudo (Anas acuta), pato cuchara (Anas clypeata), pato colorado (Netta rufina), porrón común (Aythya ferina), calamón (Porphyrio porphyrio) y focha común (Fulica atra).

VERA

Se designa así la estrecha y larga franja en la que acaba el matorral y comienza la marisma. Esta franja tiene una anchura de 200 a 1.500 m y corresponde a una gran discontinuidad ecológica. Es el límite de las arcillas.

En esta estrecha franja, en la que coinciden especies vegetales y animales de uno y otro ambiente, aflora la humedad filtrada por las arenas, favoreciendo el crecimiento de junqueras y pastizales. El paso del matorral a la marisma supone un apreciable descenso del nivel de superficies y una importante elevación del freático que se traduce en acusadas variaciones del sustrato y la vegetación. Uno de los elementos bióticos más importantes de la vera sobre el que se asientan muchas especies es el alcornocal. La mayor parte de los alcornocales del Parque son ejemplares muy viejos. El alcornoque constituye un gran habitáculo capaz de dar abrigo a un considerable número de especies. Normalmente la posición de cada inquilino dentro del edificio arbóreo queda específicamente fijada. Como fenómeno ornitológico máximo son conocidas mundialmente como las Pajareras de Doñana, comunidades coloniales muy numerosas constituidos fundamentalmente por garzas, espátulas y garcillas, que se asocian para la reproducción.

Aparece un fuerte helechal representado por el helecho común (Pteridium aquilinum) como sotobosque de los alcornoques (Quercus suber) que constituyen la única especie arbórea aceptablemente representada en este ecosistema. Otras especies arbóreas menos representadas son: el acebuche (Olea europaea), peral silvestre (Pyrus pyraster), madroño (Arbutus unedo) y arbustiva: las zarzas (Rubus ulmifolius).

En un nivel inferior, se desarrollan pastizales asentados sobre el substrato de arenas estabilizadas, pobre y seco. El pasto es pobre y dominado por acedera de lagarto (Rumex bucephalophorus), que le confiere una notable coloración rojiza. Junto a esta especie suelen aparecer el cuerno de ciervo (Plantago coronopus), alfileres (Erodium cicutarium), Vulpia membranacea, el trébol (Trifolium campestre) y la cebolla albarrana (Urginea marítima), especie geófita de mayor porte.

En estos pastos, el abejaruco (Merops apiaster) excava sus nidos sobre la superficie del suelo. Además, son frecuentes los conejos (Oryctolagus cuniculus), los gamos (Dama dama) y las avefrías (Vanellus vanellus).

A un nivel aún más inferior, pero más cercano a la marisma alcanzando un nivel más próximo al freático pero sin llegar al encharcamiento, se desarrolla un pasto rico en especies vegetales, dominado por el gamón (Asphodelus cerasifer) y acompañado por tréboles (Trifolium subterraneum), cornicabra (Ornithopus pinnatus), heno gris (Agrostis stolonifera) y otras.

El límite de la marisma está formado por una banda espesa de juncos (Juncus acutus, J. maritimus, J. effusus, J. conglomeratus y Scirpus holoschoenus) que permanecen inundados de uno a dos meses durante el invierno. El pastizal más húmedo es utilizado por la lavandera boyera (Motacilla flava), la codorniz (Coturnix coturnix), el topillo (Microtus duodecimcostatus), la rata común (Rattus novegicus), el sapo de espuelas (Pelobates cultripes) y el gallipato (Pleurodeles waltl). El majadeo más intenso del pastizal se debe, sin embargo, a conejos (Oryctolagus cuniculus), gamos (Dama dama), ciervos (Cervus elaphus) y jabalíes (Sus scrofa).

MARISMA

La marisma representa aproximadamente el 50% del Parque constituyendo el mayor ecosistema del parque, unas 27.000 ha. Las distintas estaciones del año producen variaciones muy acusadas en las marismas que presentan mil caras debidas a las fluctuaciones en las inundaciones de agua a las que se ve expuesta. En octubre, la marisma se muere de sed y con las primeras lluvias resucita de nuevo, en invierno alcanza su máxima inundación; el agua se va evaporando de forma imperceptible hasta que en primavera las esperadas lluvias de abril renuevan la marisma, la superficie del agua se ve cubierta por las flores de los ranúnculos. En verano, el suelo de la marisma queda totalmente destapado y la arcilla queda totalmente cuarteada.

Es una zona húmeda de extraordinaria importancia como lugar de paso, cría e invernada para las aves europeas y africanas.

Dependiendo del grado de inundación la marisma presenta distintos hábitats en los que se desarrollan distintas especies. De esta forma se distingue la marisma inundada, la marisma seca, caños y brazos (como encauzamientos más profundos) y vetas (accidentes de nivel).

Marisma inundada

La parte de la marisma que queda totalmente inundada son aquellos lugares ligeramente por debajo de la altitud media, que permanece inundada al menos durante 6 meses al año ,en profundidad variable dependiendo de las lluvias. A partir de febrero, casi se agota el agua en el periodo estival, la extensa superficie inundada se cubre de una densa vegetación con predominio casi absoluto de la castañuela (Scirpus maritimus) y el bayunco (Scirpus littoralis). Otras especies como la Salicornia y los ranúnculos (Ranunculus peltatus, R. tripartitus) las acompañan pero de una forma puntual. La densa cubierta permite la reproducción de ingentes poblaciones de aves y además permite la estación de las especies que hibernan en este espacio. Este tipo de marisma de aguas someras y rico bentos de agua dulce durante el invierno, constituye un biotopo de idóneos recursos para los patos de superficie y las aves acuáticas que se alimentan del plancton superficial o de los productos de los fondos poco profundos.

Las especies más comunes observadas son: pato azulón (Anas platyrhynchos), cuchara europeo (Anas clypeata), pato rabudo (Anas acuta), pato colorado (Netta Rufina), pato real (Anas platyrhynchos), pato silbón (Anas penelope), cerceta común (Anas crecca), focha común (Fulica atra), porrón común (Aythya ferina), malvasía (Oxyura leucocephala), zampullín (Podiceps nigricollis, P. ruficollis), etc. Las limícolas incluyen avefría (Vanellus vanellus), chorlitejo chico (Charadrius dubius), chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus), avoceta (Recurvirostra avosetta), cigüeñuela (Himantopus himantopus), charrancito (Sterna albifrons), garza imperial (Ardea purpurea) y fumarel cariblanco (Chlidonias hybridus). También se pueden observar grandes bandadas de flamencos (Phoenicopterus ruber) y gansos comunes (Anser anser). Otras especies menos numerosas son cerceta pardilla, (Anas angustirostris), cerceta carretona (Anas querquedula) y tarro blanco (Tadorna tadorna). Y por último algunas especies en vías de extinción que se encuentra siempre en una proporción muy baja: focha cornuda (Fulica cristata), tarro canelo (Tardona ferruginea), avetoro (Botaurus stellaris) y malvasía (Oxyura leucocephala).

La avifauna masiva es el centro de atención de la marisma del Parque en el invierno, pudiendo llegar al cuarto de millón el número de ejemplares que se concentran en estas fechas.

Otras especies presentes en esta zona son carpa (Cyprinus carpio), gambusia (Gambusia affinis), sapo de espuelas (Pelobates cultripes), culebra viperina (Natrix maura).

La marisma seca

La mayor extensión superficial de la marisma permanece durante casi todo el año como una estepa arcillosa y compacta, encharcándose sólo superficialmente durante el invierno. Aunque gran parte del invierno y de la primavera, y sobre todo los años de elevada pluviometría, puede alcanzar un encharcamiento parcial o total, este tipo de marisma constituye la llamada marisma seca.

Aquí viven plantas carnosas como el almajo salado (Artrocnemum macrostachyum) y el almajo dulce (Suaeda vera), con una cohorte escasa de plantas herbáceas entre las que destacan el cuerno de ciervo (Plantago coronopus) y el pastizal (Hordeum marinum), que suele crecer asociado a los pies del almajo, y nidifican grandes colonias de aves limícolas como cigüeñuelas (Himantopus himantopus), avocetas (Recurvirostra avosetta), alcaravanes (Burhinus oedicnemus), canasteras (Glareola pratincola).

Caños y brazos

De los antiguos brazos del río Guadalquivir, cerrados y transformados procedentes de los pequeños cauces de cabecera y otros emisarios, sólo el Brazo de la Torre está situado en el territorio y posee un valor ecológico para el Parque.

El amplio delta, que originaba la desembocadura del Guadalquivir, se encontraba surcado por pequeños encauzamientos, usados temporalmente por el Guadiamar y la Madre, afluentes del gran río. Sus restos tras un proceso de transformación constituyen los actuales caños. Nos encontramos en el Parque: caño Travieso, caño de Guadiamar, caño de la Madre, caño del Resolimán, caño Dulce y el caño de Brenes.

La vegetación básica de los caños y del Brazo Travieso está compuesta principalemente por eneas (Typha latifolia), carrizos (Phragmites australis) y bayuncos (Schoenoplectus lacustris), en los que se ocultan carpas (Cyprinus carpio), ranas (Rana perezi), gallipatos (Pleurodeles waltl), galápagos leprosos (Mauremys leprosa), galápagos europeos (Emys orbicularis). La avifauna de esta zona está compuesta principalmente por calamones (Porphyrio porphyrio), avetorillos (Ixobrychus minutus), martines pescadores (Alcedo atthis), garza imperial (Ardea purpura), aguilucho lagunero (Circus aeruginosus). Por otra, en esta zona también encontramos patos ya mencionados como pobladores de la marisma inundada, que prefieren este hábitat como el pato colorado, porrón común, malvasía y porrón pardo.

Accidentes de nivel

Las diferencias de cota en el relieve marismeño difícilmente sobrepasan los dos metros entre los puntos más bajos, normalmente sumergidos, y los más altos de las vetas y los vetones.

Frente a los caños y lucios, que suponen depresiones ocupadas por el agua, las vetas, vetones y paciles son fracciones de terreno que aparecen elevadas sobre el nivel medio de la marisma y que se suelen mantener al margen de las inundaciones invernales.

Los lucios constituyen lagunas someras. Son cubetas de escasa profundidad pero de mediana o gran superficie, que se llenan con las lluvias del otoño e invierno y permanecen inundadas incluso cuando el resto de la marisma aparece desecada por la evaporación de las aguas. En ellos, la alta salinidad impide casi por completo el crecimiento de la vegetación, a excepción de bayuncos y castañuelas. Durante la sequía veraniega, estas láminas de agua quedan muy reducidas o completamente secas, mostrando un fondo cuarteado de limos arcillosos grises, cubiertos a veces de costras salinas blanquecinas. Los lucios más significativos de la marisma del Parque son: los dos del Lobo, los dos de Mari López, el del Cangrejo Chico, el del Matochar, el de Vetas Altas, el del Buen Tiro, el de los Ánsares, el del Rey, el de los Patos Reales, el Lago, el del Molinillo, el de Vetalengua, el del Membrillo, el del Hondón y el del Caballero.

Las vetas que cuando son pequeñas se llaman vetones son terrenos que se elevan por encima del nivel medio, no más de 1 metro de altura, formando pequeñas islas que raramente se inundan. Son lugares de descanso y refugio durante las grandes inundaciones. Los bordes presentan normalmente un brusco desnivel, y la zona alta, nunca inundada, aparece cubierta de grandes manchas de cardos (Silybum marianum y Cirsium arvensis) y gramíneas (Cynara humillis). Se pueden citar entre otras la veta Larena, Carrizosa y Vetalengua.

Los paciles son áreas de moderada elevación, dentro del escaso relieve del conjunto. Más bajos que las vetas y vetones se inundan ocasionalmente, y en ellos conviven almajos con otras plantas halófilas. Muchas especies animales establecen aquí sus territorios de cría, como los charrancitos (Sterna albifrons) y los chorlitejos (Charadrius spp.). Las especies vegetales más características de esta área son Rumex dentatus, Bromus lanceolatus, Parapholis pychantha.

Los ojos de la marisma son suaves depresiones que nunca se secan, fuentes naturales por las que afloran aguas dulces. Aparecen en zonas frecuentemente no muy interiores de la marisma, y muchas veces en puntos cercanos a los bordes de la misma. El hecho de que nunca se sequen hace que estas formaciones participen, dentro de su limitación, en la ecología de la marisma.

Doñana es, sin discusión, el humedal más importante de España, y uno de los más importantes de Europa, de importancia extraordinaria para la reproducción, invernada y paso de gran número de aves, calculado en unos 6.000.000 de individuos.

 

Flora      

Flora

  • Adelfa.

    Planta eminentemente mediterránea, de la familia de las Apocináceas. Es propia de los lechos pedregosos de los ríos en las zonas áridas de la Península Ibérica, en donde el agua circula en mayor o menor profundidad y periódicamente soporta grandes riadas. Las adelfas marcan las orillas y ocupan su cauce caracterizando el paisaje con sus apretadas formaciones floridas.Muy resistente en ambientes adversos, sus enemigos más importantes son el frío y los pulgones, que atacan a sus brotes terminales.

  • Alcornoque.

    Especie típicamente mediterránea propia de suelos ácidos y zonas con clima templado de inviernos suaves y una pluviosidad anual superior a los 650 mm. Es un árbol de hoja perenne y textura coriácea con el borde provisto de dientes espinosos. Su fruto, la bellota, tarda más de un año en madurar por completo.

  • Alhelí de mar.

    Crucifera de tonos rosados o violáceos que es muy común en las dunas de movilidad media, aferrándose al suelo, formando pequeños obstáculos que serán el origen de las dunas vivas.

  • Almajo dulce.

    Planta carnosa que coloniza los terrenos salino-arcillosos que ocasionalmente se encharcan superficialmente durante el invierno.

  • Barrilla pinchosa.

    Hierba anual, de la familia de las Quenopodiáceas, erecta y ramificada desde la base. Los tallos y las ramas frecuentemente con estrías purpúreas o verdosas. Flores solitarias o en glomérulos de hasta 4 flores. Esta es una planta de las primeras colonizadoras de suelos semovidos, barbechos y arenales litorales.

  • Barrón.

    Gramínea que alcanza hasta un metro de altura. De color verde blanquecino y espiga cilíndrica de 15 centímetros de longitud de color claro. Limbo foliar con terminación muy aguda. Es muy común en todas las áreas dunares.

  • Brecina.

    "Se distingue de los brezos por sus hojas cupresoides, su cáliz petaloide y su corola profundamente escindida en 4 lóbulos. Esta planta es representativa de los terrenos silíceos más pobres; se encuentra desde las dunas hasta la zona subalpina. Representa una avanzado estado de degradación del bosque natural, formando amplias masas en suelos muy lavados y empobrecidos."

  • Brezo.

    Arbusto perennifolio, de aspecto plumoso que florece entre marzo y mayo. Coloniza lugares profundos y húmedos, y asociados a brecinas y tojos forman un conjunto denso e impenetrable en zonas de monte negro.

  • Camarina.

    Arbusto de la familia de las empetráceas, de espectaculares raíces, descarnadas y retorcidas. Sus hojas son pequeñas y rígidas y las flores de color rosa con grandes estambres. El fruto de color rojo y forma esférica, cuando madura es más claro de color y dulce.

  • Cantueso.

    Esta especie está representada en la Península Ibérica por dos subespecies, stoechas y pedunculata, siendo esta última endemismo exclusivo ibérico. Forma el cantueso grandes agrupaciones en laderas y collados de suelos arenosos, pedregosos y sin cal, en los que, a veces, es el máximo protagonista del paisaje. Esto ocurre sobre terrenos que conocieron momentos de vegetación más esplendorosa, en los que hoy día son ésta y otras labiadas las que intentan sujetar los últimos vestigios de un suelo vegetal que, cuando se escape, dará lugar a situaciones predesérticas.

  • Cardo marino.

    Planta de 30 a 50 centímetros de altura de la familia de las umbelíferas, de color verde claro. Vive en los arenales marítimos, y puede ser considerada exclusiva de dichos arenales. Sus hojas, rígidas con espinas fuertes se pueden utilizar con efectos curativos para las rozaduras producidas por las grandes caminatas.

  • Carrizo.

    Planta de la familia de las gramíneas muy parecida a la caña común pero de menor tamaño. Es una planta muy robusta, perenne de tallos gruesos, rígidos y muy duros que pueden crecer hasta tres metros. La inflorescencia es una panoja ancha y copuda con pelos sedosos de color rojizo que se vuelven pajizos. Crece normalmente en aguas poco profundas, cenagales y orillas de ríos en grupos tan apretados que son prácticamente impenetrables. Tiene una importancia ecológica excepcional ya que en ellos crían gran cantidad de pájaros, algún mamífero y algún reptil.

  • Clavellina.

    Plumbaginácea de 20 a 50 centímetros de altura, hojas glaucas y afiladas. Flores en cabezuelas de 20 a 50 milímetros de color rosa pálido. Se encuentran en dunas y arenas costeras.

  • Enea.

    Planta de 100 a 250 cm. Hojas planas de color verde azulado, flores en espádice de 10 a 20 cm de largo y 2 a 3 cm de ancho de color pardo negro la parte inferior y pardo amarillento la superior. La encontramos en aguas estancadas o de corriente lenta, ricas en nutrientes, en cañaverales de las orillas, en suelos fangosos y en cursos de 20 a 150 cm de profundidad. Es bastante frecuente, aunque va desapareciendo según aumentan las zonas desecadas.

  • Helecho común.

    "Tiene un rizoma subterráneo muy desarrollado, ramoso, con pelosidad de color marrón oscuro, frondes marcescentes de 0,2 a 2 m y el peciolo casi igual o menor que la lámina. Los helechos son propios del sotobosque y de las etapas subseriales del mismo; su carácter heliófilo y sus profundos rizomas, le permiten colonizar, sujetar y mantener los suelos sueltos y profundos que creó el bosque, manteniéndose su frescura, para darle al mismo oportunidad de reinstalación."

  • Jaguarzo.

    Es el jaguarzal o monte blanco de Doñana. Arbusto de un metro de altura, hojas de color verde pálido y flores amarillas de entre 4 y 6 centímetros.

  • Junquera.

    Planta herbácea de la familia de las juncáceas, la mayoría de las hojas son basales cubiertas. Las flores cimosas o paniculadas y las hojas lanceoladas muy largas.

  • Labiérnago.

    Este arbusto forma parte del cortejo de plantas que acompañan a encinas y alcornoques, en las formas tipo, del bosque mediterráneo. Su presencia denota fases relativamente alejadas del óptimo.

  • Lechetrezna del mar.

    Planta que alcanza los 60 cm de altura, rígida y de color verde azulado. Sus hojas son gruesas y carnosas. La encontramos en las dunas de arena, en las costas de Europa occidental y meridional.

  • Lentisco.

    Se encuentra en las garrigas resultantes de la destrucción de los encinares, aunque en ocasiones tiene categoría de titular del paisaje en compañía del olivo, como ocurre en gran parte de la Bética. Ha sido una planta muy perseguida por la bondad de sus leñas, lo que unido a su lento desarrollo, han propiciado que en España sólo se encuentre con porte arbustivo.

  • Masiega.

    Planta de al familia de las cipenáceas, de inflorescencia muy ramosa. Se encuentra en las zonas húmedas y aguas estancadas de las regiones templadas. Esta planta soporta bastante la salinidad, por lo que se adapta perfectamente a las marismas y deltas de los ríos, donde cumple una importantísima misión de depuración de las aguas ya que es capaz de fijar organoclorados y metales pesados.

  • Palmito.

    Palmera que forma abanicos con los peciolos delgados y espinosos. Tronco hasta de 4 m de altura y 50-60 cm de diámetro. Los ejemplares silvestres no tienen tallo aéreo, sino subterráneo. Presente en matorrales secos y muy soleados. Tiene flores amarillas, y frutos no comestibles.

  • Pino piñonero.

    Árbol de unos 20 metros de altura, identificable por su copa redondeada, con corteza de color pardo grisáceo que al desprenderse deja ver una madera de tono anaranjado. Las hojas, son acículas puntiagudas de color verde brillante. Crece en terrenos arenosos o cercanos a las costas.

  • Retama negra, retama de escobas.

    Retama muy común en toda la Península. esta arbusto, que puede llegar a alcanzar los tres metros de altura, se caracteriza por sus numerosas flores de color amarillo, dispuestas en ramas flexibles. Estas retamas se crían en lugares soleados y abiertos y algunas veces cerca de los bosques. Hoy se aprovechan las propiedades diuréticas de las flores y se obtiene un alcaloide con distintas propiedades que actúa sobre el funcionamiento del corazón.

  • Romero.

    Esta planta se puede ver en flor durante casi todo el año en una u otra parte de su área de distribución por casi toda la península. Interviene en las etapas regresivas del encinar. Es un arbusto siempre verde muy aromático, con abundantes ramificaciones de 30-150 cm de altura. Prefiere pendientes pedregosas y secas, matorrales y roquedales en la costa.

  • Sabina.

    Esta sabina es la más frecuente en los montes peninsulares, faltando únicamente en el cuadrante Noroeste, pero su presencia más importante se da en las dunas litorales, como Doñana, Puerto de Santa María, Conil, etc., así como en las costas calcáreas de las islas Baleares y otras del Mediterráneo, donde es frecuente encontrar, como óptimo de la vegetación, una formación de lentiscos y enebros, en la que esta sabina interviene de una forma fundamental, tanto cuantitativa como cualitativamente. En estas situaciones, con fuertes y frecuentes vientos marinos, el porte de la planta es rastrero y achaparrado, dándole especial peculiaridad al paisaje.

  • Tojo.

    El tojo se extiende en la Península Ibérica por toda la costa atlántica, desde Irún hasta el Algarve. Es propio de los matorrales, setos, landas, brezales y claros del bosque que, estando desprovistos de cal, tengan influencia del clima oceánico. Es planta invasora, que con facilidad crea extensos tojares. Se caracteriza por su porte fuertemente espinoso; ramas de color verde oscuro, con estrías entrelazadas y muy marcadas; hojas sustituidas por filodios espinosos de sección triangular, ramillas terminadas en fuerte espina punzante; cáliz grande con dos lóbulos que cubren casi por completo la corola.

  • Tomillo.

    Arbustillo pequeño de la familia de las labiadas, de entre diez y veinte cm. de altura, muy ramificado y de color grisáceo. Las hojas estrechas están cubiertas por el envés de un fino pelillo. Las flores aparecen entre abril y julio.

  • Torvisco.

    Vive en matas aisladas, salpicando los montes, bosques, ribazos y campos de toda la Península, en los pisos bajo y montano, sin despreciar a la zona de alta montaña o subalpina. Florece durante el verano y otoño, y continúa floreciendo cuando ya tiene frutos maduros.

Fauna      

Fauna

  • Abejaruco común.

    Sus colonias se extienden por toda la España seca, prefiriendo las llanuras o altiplanicies de suelos blandos para poder construir los túneles de nidificación. Las bandadas de estos pájaros atraen rápidamente la atención por el colorido de sus componentes, son aves esbeltas, de largos picos algo arqueados, con un plumaje que combina el azul turquesa del vientre, con el amarillo de su garganta, y los tonos marrones del dorso con el dorado de sus hombros. Se reúnen en grupos numerosos, que anidan colonialmente en galerías que excavan en sustratos blandos. Se alimenta preferentemente de abejas, lo que le ha valido la persecución por parte de los apicultores, también come libélulas y algunos coleópteros, a los que generalmente caza en vuelo.

  • Abubilla.

    Habita en terrenos abiertos de hasta media montaña, bosques de pinos e incluso en zonas desérticas. Mide 28 centímetros y tiene un vuelo lento y ondulante. Generalmente come en suelo despejado, desde sapos y ranas, hasta grandes insectos y gusanos. Hace el nido en agujeros de viejos árboles y cría desde abril a julio en nidos que progresivamente, con el crecimiento de los pollos, aumenta su olor nauseabundo debido a la acumulación de excrementos que los adultos no pueden evacuar, y al olor a carne podrida que tienen los pollos para repeler a los posibles intrusos que pudieran acercarse al nido.

  • Acentor común.

    Prefiere zonas montañosas con estrato arbustivo denso y bajo. Por ello escasea en áreas peladas sin matorral y en el interior del bosque. Mide entre 14 y 15 centímetros. Cría de abril a julio y durante la primavera y verano se alimenta de insectos, gusanos, caracoles y arañas.

  • Agachadiza común.

    No hay diferencias externas entre macho y hembra. Su plumaje es de color pardo con un rayado oscuro. El pico largo y recto es lo más característico de este ave, ya que puede llegar alcanzar la cuarta parte de su tamaño total. Vive en zonas pantanosas, fangosas y en las orillas de los embalses. No nidifica en España, aunque es muy fácil verla en invierno y época de migración. Se alimenta de gusanos de fango y de larvas de insectos.

  • Aguila calzada.

    De todas las águilas españolas es la más pequeña, con una longitud máxima de 55 centímetros. Habita en bosques aclarados o bosquetes aislados, sotos, etc. Emigra hacia África en agosto y septiembre. Caza como el azor, situándose al borde de un bosque o dentro de él, desde distintos posaderos principalmente reptiles y aves. Se encuentra presente en todo el territorio peninsular excepto en la parte de Galicia, en Mallorca y Menorca.

  • Aguila culebrera.

    Se encuentra en sierras y llanuras con árboles dispersos. En general come todo tipo de reptiles, pero está principalmente dotada para capturar culebras, gracias entre otros, a su adaptación para evitar el peligro de una mordedura.Nidifica en árboles, a una altura del suelo de entre 4 y 9 metros. Tiene un área de distribución muy amplia.

  • Aguila imperial.

    Se encuentra en sierras y llanuras arboladas en ambientes tranquilos y aislados. Son sedentarios. Es una especialista en la caza de conejos aunque caza todo tipo de presas con un peso inferior a 2 kilos y medio: palomas, urracas, etc.Construye su nido principalmente en pinos y alcornoques sobre copas con más de 6 m de altura sobre el suelo. Su distribución se reduce al cuadrante sudoccidental de la península y está en peligro de extinción.

  • Aguila perdicera.

    Mide unos 70 cms. y tiene un peso medio de 1800 grs. Suele situar su nido en cortadas de altitud considerable, en alguna grieta o plataforma, donde cría. Cuando es joven tiene el plumaje de color pardo rojizo, que se torna oscuro en el dorso y blanco estriado en el pecho y vientre en los adultos. Se alimenta principalmente de aves de pequeño tamaño, aunque a veces caza conejos y liebres.

  • Aguilucho cenizo.

    Es un aguilucho pequeño, de menos de medio kilo de peso. Campea y caza por brezales y pastizales donde encuentra roedores y pequeñas aves de las que se alimenta. Completa su dieta con anfibios y reptiles y ocasionalmente con grandes ortópteros. Nidifica a ras de suelo, frecuentemente en campos de cereales o en pequeños promontorios. Entre agosto y octubre emigra a África, y no volverá hasta finales de marzo. Es muy común y se distribuye por toda la península.

  • Aguilucho lagunero.

    Es el mayor de los aguiluchos y se diferencia de los demás porque carece de obispillo. Como ocurre con casi todas las rapaces, la hembra es de mayor tamaño que el macho. Vive en zonas inundadas, prefiriendo las vegas de juncos y carrizales. Se alimenta de los pollos de aves acuáticas y de adultos en periodos de incubación o muda. También come reptiles, y en muy contadas ocasiones, conejos. Su nido lo construye sobre una plataforma de carrizos y a veces, en vegas encharcadas, sobre el suelo.

  • Aguilucho pálido.

    El macho es gris y blanco y la hembra en general pardo oscuro. Es muy corriente en monte bajo, trampales y campos de cereal y raramente supera los 55 cm de longitud. En Castilla La Mancha es sedentario, pero en latitudes más al norte emigra hacia el sur de la Península Ibérica o hacia Africa. Construye sus nidos a ras del suelo y se alimenta de pequeños mamíferos, reptiles, anfibios y algunos crustáceos e insectos. Cría en el norte e inverna en toda la península y Baleares.

  • Aguja colinegra.

    Mide unos 41 cm. Es un ave limícola, de gran tamaño, con un pico muy largo de color amarillo anaranjado con el tercio final negro. De colorido variado, la hembra es más discreta. Habita en praderas húmedas de hierba alta y se alimenta de lombrices de tierra, saltamontes, caracoles, renacuajos e insectos. Hace su nido en el suelo.

  • Alca común.

    Mide unos 41 cm, su pico es aplanado por los lados y tiene una línea transversal blanca y otra que va desde la parte superior del pico hasta el ojo. En invierno su pelaje es blanco, lo que hace que los jóvenes en esta época, sean muy parecidos a los adultos, aunque carecen de las marcas del pico. Es un ave gregaria, bucea constantemente en busca de su alimento, basado en peces y crustáceos. Habita en aguas costeras y mar adentro. En la época de cría se desplaza a los acantilados. Cría en colonias junto con otros álcidos y pone un solo huevo.

  • Alcaraván.

    Es un ave grande de 40 cm con una cabeza redondeada y grandes ojos amarillos. Se mueve por terrenos pedregosos y arenosos descubiertos, por eriales y colinas desnudas generalmente con poca vegetación. Ocasionalmente frecuenta marismas o entornos con pinos dispersos. Es característico el grito que emite, principalmente al anochecer.

  • Alcatraz.

    Es un ave marina que solemos ver muy lejos de la costa. Cría en grandes colonias en acantilados rocosos de islas. Se alimenta de peces, los cuales caza lanzándose en picado, a veces desde 30 metros o más. Suele volar bajo, y realizar planeos cortos.

  • Alcaudón común.

    Es un ave poco sociable que generalmente la vemos sola o en pareja. Acostumbra a posarse en vallas, ramas u otros lugares elevados, desde los que divisa a sus presas. Se alimenta de insectos, lagartijas, microrroedores, caracoles y pequeñas aves, a los cuales suele empalar en un espino. Habita en encinares cerrados o adehesados, zonas de matorral y bosques. Pone de 5 a 7 huevos, entre abril y junio que son incubados por la hembra.

  • Alcaudón real.

    Habita en carrascales, bordes de bosques y terrenos con árboles dispersos. Necesita superficies despejadas con algún posadero desde donde vigilar. Tiene 24 centímetros y su alimentación abarca desde pequeños pájaros hasta grandes insectos. Construye su nido generalmente en arbustos y en ocasiones en árboles de gran porte. Cría de abril a junio.

  • Alcotán.

    Es un pequeño halcón que no suele medir más de 35 cm. Habita en bosques y terrenos salpicados de arbolado. Es un halcón migrador. Entre agosto y noviembre comienza la emigración hacia África de donde volverán a finales de febrero. Suele criar en los nidos de otras rapaces y la puesta la realiza entre mayo y junio, cuando ya otras aves han terminado su ciclo. Cría en toda la península y ocasionalmente en Baleares y Canarias.

  • Alimoche.

    Habita en todo tipo de terrenos con acantilados y roquedos. Mide de 58 a 66 centímetros y es el buitre español de menor tamaño. Se alimenta de carroña y todo tipo de despojos, por ello es normal la concentración de muchos alimoches en vertederos, donde rebuscan cualquier tipo de materia orgánica. Completa su dieta con caracoles, anfibios, reptiles y roedores. Es uno de los pocos animales capaz de utilizar un instrumento. En África donde abundan los huevos de avestruz, el alimoche utiliza piedras que arroja con fuerza contra el huevo para acceder al contenido del mismo cuando se rompe.

  • Alondra común.

    Habita en páramos, prados de montaña y dunas. En invierno puede observarse en los altiplanos nevados, bandadas de alondras a modo de coros, con un canto que puede durar 10 minutos sin interrupción. Tiene 18 centímetros y anida de abril a julio en el suelo.

  • Anade friso.

    Su plumaje es de color castaño grisáceo, tanto en la hembra como en el macho. Es muy exigente con la calidad del agua, ya que no puede vivir en zonas de aguas salobres. Nidifica en España, aunque los únicos núcleos reproductores importantes están en las marismas del Guadalquivir y en Castilla - La Mancha. Hace sus nidos en túneles de vegetación. La puesta es de 12 a 14 huevos. Ocurre a veces, que hembras jóvenes en su primer año reproductivo, aprovechan los nidos de otras hembras para poner sus huevos y abandonarlos a su cuidado.

  • Anade real.

    Ave de unos 57 centímetros. La hembra es parda y el macho en época nupcial tiene el cuello y la cabeza de color verde brillante y el pecho castaño. Vive en aguas abiertas, en los bordes de los ríos y en general en todo tipo de vegetación acuática. Algunas veces en enero se han visto polladas, pero es más frecuente que estas aparezcan a primeros de marzo, con unos doce individuos. En verano acuden a los rastrojos al atardecer para alimentarse y vuelven al amanecer a la laguna.

  • Anade silbón.

    Aunque es una ave marina y costera, donde vive y nidifica, en invierno se encuentra en lagunas salobres del interior. Pasa la mayor parte del día fuera del agua comiendo en los pastos. Mide unos 45 centímetros y debe su nombre de silbón al silbido que emite, que se oye desde lejos. Macho y hembra se parecen bastante aunque el macho tiene los bordes de las alas blancos.

  • Andarríos chico.

    Podemos verlo en solitario o en grupos reducidos, aunque cuando migra, los bandos son muy numerosos. Realiza vuelos cortos a ras del agua con fuertes aletazos y manteniendo arqueadas las alas. Para descansar se posa en islas o maderas flotantes. Se alimenta de insectos, lombrices, arañas y pequeños crustáceos. Nidifica de mayo a julio y hace su nido en el suelo al amparo de alguna mata muy cerca del agua. Pone 4 huevos que incuban ambos progenitores y vive en las orillas de ríos, pantanos y lagunas. Durante la migración también lo encontramos en costas y playas.

  • Ansar campestre.

    Mide entre 71 y 89 cm. Es de color parduzco, con la cabeza, cuello y espalda más oscuros. Tiene el pico con una franja central anaranjada y las patas de color amarillo - anaranjado. Habita en aguas de la taiga, y en invierno pasa a las tierras de cultivo, amplias praderas y pastizales. Se alimenta de cereales tiernos y todo tipo de hierba. Hace su nido en el suelo.

  • Ansar común.

    Mide entre 76 y 89 cm. Tiene el plumaje de color gris plateado, el pico anaranjado y las patas de color rosa. Suele vérsele formando familias, aunque en época de cría forma pareja para nidificar. En la época de migración se agrupan en grandes bandadas y vuelan adoptando la típica forma de V. Habita en zonas de agua con mucha y espesa vegetación en las orillas, en praderas, pastizales y zonas pantanosas. Se alimenta básicamente de hierbas, cereales, y otros vegetales que encuentra en la tierra.

  • Archibebe común.

    Ambos sexos son iguales, con la parte superior del cuerpo y la cabeza grisáceos, y la parte inferior más clara. El pico y las patas son de color rojo, y el obispillo y una banda ancha en el borde posterior del ala, blancos.Lo encontramos en lagunas y zonas encharcadas con poca o ninguna vegetación. Prefiere las orillas fangosas con abundante alimento orgánico. Se alimenta de pequeños gusanos y larvas. La puesta es de 3 huevos y los pollos a las pocas horas de nacer, abandonan el nido para esconderse entre la vegetación existente, donde sus padres irán a alimentarlos.

  • Autillo.

    Habita fundamentalmente en sotos fluviales, alamedas, árboles junto a construcciones y dehesas. Mide 19 centímetros y emite un repetido silbido melancólico muy parecido a los de algunos sapos. De hábitos nocturnos se alimenta fundamentalmente de insectos y también de pequeñas aves y micromamíferos. La puesta se produce desde abril a junio en huecos de árboles y nidos viejos de córvidos.

  • Avefría.

    Ave de 30 centímetros de media. Nidifica en las lagunas de vegetación escasa, y en invierno numerosas aves del centro y norte de Europa, "aterrizan" en nuestros cultivos buscando su alimento de insectos y larvas. Los dos sexos son iguales con el dorso verde irisado y la cabeza negra y blanca con una pluma (moño) larga y fina.

  • Avetorillo.

    Ave de 35 centímetros, cuello grueso, cuerpo amarillo y parte superior de las alas negras. Empieza su actividad cuando va acabando el día y si percibe peligro se queda quieto en posición de alerta algunos minutos. Vive y anida en los cañaverales espesos y se alimenta de anfibios, insectos y peces pequeños.

  • Avión común.

    Abundan en parajes montañosos y sus colonias rupestres pueden alcanzar los 2.500 m de altitud. Es una especie muy sociable, observándose a menudo, que ejecuta sus desplazamientos de caza y el retorno a los nidos con bastante coordinación colectiva. En verano es fácil ver bandadas de aviones merodeando a gran altura sobre las cumbres de las sierras, atraídos por la concentración de insectos transportados en las corrientes ascendentes de aire caliente. Su alimentación se basa en los insectos que caza al vuelo, principalmente moscas y mosquitos, aunque también captura pulgones y pequeños coleópteros y mariposas. Se distribuye por toda la Península y Baleares.

  • Avión zapador.

    Es el representante más pequeño de la familia de las golondrinas, de color tierra las partes superiores y blanco las inferiores. Se reúnen en sociedades y cazan generalmente cerca del agua. Sus vuelos son sincrónicos, elevándose como un enjambre al unísono para después dispersarse. Duermen amontonados en los carrizos, y sus colonias se ubican en cantiles de arcilla o arena, donde construyen galerías que alcanzan los 70 centímetros de longitud. Suelen anidar en el mismo lugar año tras año y se alimentan de gran número de dípteros, que consigue normalmente volando a ras del agua.

  • Avoceta.

    Ave de patas largas y pico muy largo y fino que se curva hacia arriba. Plumas blancas y negras por zonas y longitud de 42 centímetros. Macho y hembra son iguales. Vive en lagunas poco profundas con poca vegetación, donde mueven su largo pico para capturar el plactón del que se alimenta. Cría en colonias, y los pollos viven ocultos en la vegetación mientras sus padres los ceban.

  • Avutarda.

    Son aves muy recelosas y terrestres que necesitan terrenos cultivados despejados y muy amplios. Si se sienten amenazadas huyen corriendo o se agazapan en el suelo donde cría a ras de tierra. Son fáciles de identificar por su gran porte y las patas largas y gruesas. Se mueven en pequeñas bandadas por llanos abiertos sin arbolado. Son principalmente sedentarias.

  • Bisbita común.

    Es un ave solitaria aunque en otoño e invierno se hace más gregaria. Se alimenta de insectos, arácnidos, gusanos y semillas. Hace sus nidos en el suelo, generalmente en zonas abiertas al abrigo de la vegetación rala. Pone de 3 a 5 huevos que son incubados por la hembra, en los meses de abril a julio. Lo encontramos en pastizales, parameras, prados, cultivos, dunas, estuarios, vegas húmedas y brezales.

  • Búho chico.

    Habita preferentemente en bosques de coníferas, bosquetes aislados y en sotos fluviales. Es menos frecuente en bosques muy frondosos, pues caza al acecho desde posaderos y otras veces volando bajo, en terrenos con vegetación escasa. Mide 35 centímetros y se alimenta de aves, insectos y pequeños mamíferos. Cría generalmente en nidos viejos de otras aves y la puesta tiene lugar de febrero a junio.

  • Buitre leonado.

    Habita en todo tipo de terrenos montañosos a excepción de bosques muy densos que sin embargo sobrevuela. Es un buitre social que cría en colonias en grandes cuevas, cárcavas o paredes rocosas con numerosas repisas y extraplomos. Busca la comida planeando en linea a gran altura, atentos a cualquier actividad de córvidos y otros animales sobre animales muertos. Mide de 96 a 104 centímetros y se alimenta de cadáveres de tamaño medio y grande. La puesta tiene lugar a finales de diciembre en Andalucía y hasta febrero en el resto del país.

  • Buitre negro.

    Es una de las aves más grandes del mundo con un plumaje muy oscuro. Es menos gregario que el buitre leonado y se le suele ver en solitario o formando pequeños grupos. La envergadura puede llegar hasta los 2,90 m y puede llegar a pesar hasta 12 kilos. Habita principalmente en terrenos montañosos y bosques de sierras. Es muy abundante en montes de matorral denso con árboles dispersos. En España son sedentarios pero los jóvenes que han aprendido a volar pueden alejarse mucho de su punto de origen. Se alimenta de carroña de todo tipo de animales que encuentra volando en solitario o en grupos reducidos. También comparten cadáveres con el buitre leonado cuando aquellos se encuentran en terreno despejado. A diferencia del buitre común pueden bajar a comer en terrenos con vegetación muy densa, y si el cadáver es muy grande, vuelven hasta terminarlo durante varios días. Sus colonias son poco densas y construye su nido sobre pinos, encinas, alcornoques, en las copas para facilitar la llegada y el despegue. Se encuentra en el cuadrante sudoccidental de la península, llegando hasta la provincia de Ávila y también en Mallorca.

  • Buitrón.

    Es un pájaro diminuto, no llega a los 10 gr de peso, profusamente listado en cabeza y espalda y con una cola cortisima de punta blanca y negra. Hacen el nido entre la hierba alta entretejiendo, macho y hembra, los finos tallo con hilo de araña, hasta formar una bolsa de material sedoso, que puede también tener por dentro lana de oveja y pelusas de chopo. Vive en zonas herbáceas con gramíneas de cierta talla. Se alimenta de todo tipo de larvas, insectos y arañas de pequeño y mediano tamaño, completa su dieta con semillas.

  • Cacho.

    Abunda mucho en la península sobre todo en los tramos medios de los ríos y en los lagos, pudiendo llegar a vivir a 1.500 mts. de altitud. Convive con el barbo pero frecuenta más la superficie de las aguas, donde se pueden ver en ocasiones a bancos de cachos nadando en grupos. Como los barbos, en mayo se reúnen al comenzar la reproducción y doce días más tarde nacen los alevines que se protegen de los predadores ocultándose en la vegetación.

  • Calamón común.

    Ave zancuda de unos 40 centímetros de largo que se distingue por sus patas rojas cuando vuela. Vive en los bordes de las lagunas con vegetación espesa y anida en cañaverales y carrizales. Los adultos son de un color azul oscuro con la garganta y el pecho azul turquesa, los jóvenes son de color azulado sucio.

  • Canastera.

    Ave muy esquiva, que levanta el vuelo en cuanto ve peligro. Mide unos 22 centímetros y ambos sexos son iguales, con el pico corto y curvado y las patas negras.Vive en las lagunas con vegetación pobre y en zonas encarchadas.

  • Cárabo.

    Habita preferentemente en viejos bosques de frondosas, de coníferas y grandes jardines y parques. Mide 38 centímetros y se alimenta fundamentalmente de pequeños roedores, aves e insectos. Construye su nido en huecos de árboles, nidos de otras rapaces y córvidos y ocasionalmente en construcciones. La puesta se produce entre febrero y mayo.

  • Carpa.

    Proceden de Asia. Introducidos por el hombre se han adaptado a vivir en medios muy precarios. Se alimentan de detritos y toleran aguas salobres y elevadas temperaturas, correspondientes a nichos ecológicos poco solicitados.A diferencia de otras especies introducidas por el hombre, la carpa convive muy bien con todas las especies autóctonas. Al ser detritófaga no disputa el alimento a otras especies de peces fitófagas o carnívoras.

  • Carraca.

    De porte como el arrendajo y muy vistosa de color, vuela como la grajilla con vuelo muy brusco. Tiene un canto profundo y fuerte, que se oye en bosques hechos y en campo abierto con algunos árboles. Cría en el hueco de los árboles, en ruinas, etc.

  • Carricero común.

    Una de las habilidades del carricero es trepar por las cañas, lo que hace agarrándose con sus robustos dedos y uñas, avanzando a sacudidas. Se alimenta de hormigas, chinches de campo y caracoles. La hembra es la encargada de hacer el nido. Habitante estival del carrizo, también lo encontramos en áreas encharcadas y orillas medio secas.

  • Carricero tordal.

    Especie migradora que vive en el nido que construye a baja altura en los carrizos de las orillas de los ríos de curso lento y en las marismas y carrizales, al que vuelve cada año para reproducirse. Mide 18 - 19 centímetros, es de tonos castaños y tiene el pico y las patas muy fuertes. Se alimenta de insectos y caza mariposas y libélulas. En el otoño emigra a África y en este viaje se alimenta casi exclusivamente de zarzamoras.

  • Cerceta común.

    Ave acuática muy desconfiada que se agrupa en pequeñas bandadas y que vive en zonas húmedas de poca profundidad, donde se alimenta de planta acuáticas e insectos, principalmente por la noche. El macho y la hembra son distintos, aunque ambos tienen un espejuelo verde brillante. Vuela con rapidez y conexión con el resto de la bandada.

  • Cerceta pardilla.

    Al contrario que el grueso de las anátidas, el macho y la hembra de la cerceta pardilla no presentan grandes diferencias. El macho carece de colores brillantes y vistosos en su plumaje y en época de muda tiene un aspecto muy similar al que presenta en la época de apareamiento. Es ave poco gregaria, de hábitos escondedizos, que vive en las inmediaciones de lagunas y tablas de aguas permanentes, con grandes cantidades de vegetación palustre.

  • Cernícalo primilla.

    Mide unos 30 cm. Es muy parecido al cernícalo vulgar aunque algo más pequeño. Habita en regiones cálidas, abiertas y secas. Se alimenta sobre todo de langostas y escarabajos. Hace su nido en colonias en acantilados, muros y edificios en ruinas.

  • Cernícalo vulgar.

    Es una de las rapaces más comunes en España que podemos ver cernirse a poca altura sobre cualquier campo. Pesa alrededor de 250 gramos y aunque prefiere terrenos abiertos también se le encuentra en bosques aclarados y entornos urbanos a próximos al hombre. Caza suspendiéndose entre 10 y 30 m con la cola abierta en abanico durante un minuto o más inspeccionando el terreno y pasando a otro punto si en el anterior no ha tenido suerte. Cría en solitario y en ocasiones aprovecha los nidos viejos de córvidos, ardillas u otras rapaces. Habita en toda la península, Baleares y Canarias.

  • Charrán común.

    Ave de unos 36 cm, sin diferencia entre sexos. Aspecto muy elegante, de color blanco, presenta una zona negra en la frente, que desaparece en invierno. Pico rojo, muy fino, también muestra una zona, en el extremo de color negro. Tiene un vuelo muy técnico y grácil y se alimenta de peces, moluscos, crustáceos, gusanos y algunos insectos. Nidifica en playas de costas y también cerca de agua dulce, entre los meses de abril a agosto. Pone de 2 a 3 huevos, que son cuidados indistintamente por ambos padres.

  • Charrán patinegro.

    Ave de unos 41 cm sin diferencia entre sexos. El dorso y las alas son de color gris perla, mientras que la cola y las zonas inferiores son blancas, teñidas tenuemente de rosa. Presenta un capirote negro y un pico largo y fino negro que termina en punta amarilla. Se alimenta de peces pequeños, crustáceos, gusanos y moluscos. Sólo es visible en zonas de costa, es muy activa y puede confundírsela en vuelo con las gaviotas. Cría en colonias entre los meses de mayo a julio en pequeños hoyos hechos por los padres, no siempre forrados, donde pone dos huevos.

  • Charrancito.

    Ave de unos 24 cm sin diferencias entre sexos. Se le denomina golondrina del mar por su pequeño tamaño. Es de color grisáceo, con la cabeza negra, la frente blanca, el pico, terminado en color negro, es como las patas de color amarillo. Se alimenta de peces pequeños de moluscos, crustáceos e insectos. En época de reproducción se vuelve más gregario y hostil, llegando incluso a atacar a los intrusos. Hace su puesta de mayo a julio, pone de 2 a 3 huevos y tanto el macho como la hembra se ocupan de la incubación.

  • Chocha perdiz.

    Es muy tímida y difícil de observar debido a sus costumbres crepusculares y a que pasa buena parte del tiempo oculta entre la vegetación. Se alimenta de lombrices, insectos, pequeños moluscos, caracoles diminutos e incluso hierba y algunas semillas. Nidifica en el suelo en un hoyo que tapiza con hojas muertas, entre los meses de marzo a agosto. Pone 4 huevos que incuba la hembra. Suele criar en zonas boscosas con cierta humedad, con áreas aclaradas y abundante maleza. Cuando migran, se las puede ver en playas y praderías.

  • Chochín.

    Habita en bosques con denso estrato arbustivo y una cierta humedad, con frecuencia cerca del agua. Es un pájaro pequeño de 9,5 centímetros que come siempre en el suelo, principalmente insectos del humus de las zonas sombrías donde habita. Cría de abril a julio en un nido hecho con musgo.

  • Chorlitejo chico.

    Ave de 15 centímetros, de cuerpo esbelto, pico y frente negros, dorso pardo, pecho blanco y anillo ocular amarillento. Vive en arenales y pedregales cerca de los ríos y lagos. Se alimenta de escarabajos, cangrejos y gusanos. Nidifica en el suelo.

  • Chorlitejo patinegro.

    Ave de unos 16 cm, con el dorso pardo y la patas negras, el pecho y las partes inferiores son de color blanco. Se alimenta de insectos, arañas, gusanos, moluscos y crustáceos. Vive en playas arenosas, pedregosas y en zonas próximas a la costa. Es un ave gregaria, que forma grandes grupos. Se le ve frecuentemente correteando por las playas, tiene un vuelo rasante y rápido, que no emprende hasta que no se ve muy invadido. Hace su puesta entre los meses de abril a agosto, en cualquier pequeña depresión, pone 3 huevos que incuban ambos padres. Es una especie protegida.

  • Chotacabras pardo.

    El momento oportuno para contemplar las evoluciones aéreas de estas aves son las horas de claroscuro, al atardecer y al amanecer. Si se tiene la suerte de verle de día, cuando reposa somnoliento en el suelo, comprobaremos que posee un plumaje que se mimetiza perfectamente con el ambiente que le rodea. Se alimenta de mariposas nocturnas. Habita en los rodales de pinos piñoneros y en el monte bajo de encinas, escobas y jaras.

  • Ciervo.

    Es el rumiante más grande que habita en nuestros bosques. Pueden alcanzar un peso de 220 kilos y sus cuernos medir hasta un metro con 20 puntas en los animales más viejos. En el mes de febrero mudan los cuernos y se retiran al interior del bosque. En todo tiempo las hembras se reúnen con sus crías; los jóvenes en grupos distintos y siempre aparte de los machos más viejos. En época de celo los machos defienden de forma espectacular la posesión de la manada cuando otro macho viene a disputarla. En mayo o junio las hembras paren una o dos crías en un lugar apartado del monte y serán amamantadas hasta la próxima época de celo cuando ya serán capaces de valerse por sí mismas.

  • Cigüeña blanca.

    Los dos sexos son iguales con alas blancas y negras, y patas y pico rojizos. Prefiere entornos cerealistas preferible junto a embalses o masas de agua con mucho alimento. Abundan también en encinares y construcciones y aunque es ave nidificante y migradora, que abandona en agosto y septiembre sus lugares de cría, cada vez es más frecuente la existencia de ejemplares sedentarios.

  • Cigüeña negra.

    Es menos sociable que la cigüeña blanca y al contrario que esta huye del hombre asentándose en bosques mediterráneos poco alterados y en roquedos junto a ríos y embalses. Abandonan los lugares de cría a finales del verano y se alimenta fundamentalmente de pequeños vertebrados. Hace sus nidos en la horquilla de grandes árboles, principalmente pinos y alcornoques.

  • Cigüeñuela.

    Ave zancuda de patas largas y rojas, con una longitud media de 37 centímetros. Macho y hembra muy parecidos, vive en lagunas y encharcamientos y construye su nido en el suelo. En época de reproducción se vuelve agresiva e intenta disuadir al atacante sobrevolando sobre él y dando monótonos gritos.

  • Codorniz.

    Tiene un aspecto muy parecido al de la perdiz, pero su tamaño es mucho más pequeño. De vuelo corto y lento, le cuesta levantarlo en época de cría. La encontramos en praderas, sembrados y pastos y pocas veces, en campo abierto.

  • Cogujada común.

    Es un ave regordeta de color pardo amarillento y notoria cresta puntiaguda, que se frecuenta los arcenes de las carreteras sin importarle el bullicio del tráfico. Habita en zonas de cultivo, olivares, márgenes de carreteras y caminos y pastizales. Se alimenta, principalmente, de vegetales, aunque en primavera y verano come insectos, gusanos y moluscos.

  • Cogujada montesina.

    Es muy parecida a la cogujada común pero tiene un canto más breve y con menos variaciones. La cresta tiene forma de abanico, distinta de la cresta puntiaguda que tiene la cogujada común. Prefiere las laderas pedregosas con arbustos de poco porte y los arenales con poca vegetación. Es sedentario en Portugal y gran parte de España y Baleares.

  • Colirrojo real.

    Es un ave muy bella, que recibe su nombre por el color rojizo de su cola. Necesita espacios con árboles aislados en donde caza a la espera, desde un punto dominante, el grueso de su alimentación que es de origen animal. Hace el nido en todo tipo de cavidades: huecos de árboles, agujeros de paredes y edificios y también en recovecos rocosos.

  • Colirrojo tizón.

    Es un pájaro de roca que anida en agujeros y evita el follaje. Recorren con gran destreza los roquedos y cantiles y se alimentan de insectos, escarabajos, mariposas, etc., y en otoño de semillas y bayas. En invierno coloniza murallas, corrales y casas de todo el país.

  • Collalba gris.

    Habita preferentemente en pedrizas, prados rocosos del piso alpino, páramos y acantilados. Tiene 15 centímetros y anida en agujeros, pedreras e incluso madrigueras de conejo. Cría de abril a junio y se alimenta principalmente de pequeños coleópteros sin desdeñar algunas semillas.

  • Collalba rubia.

    Habita preferentemente los desiertos pedregosos, las laderas peladas de las ramblas y los muros que separan praderías y los claros del monte mediterráneo. Antes de octubre todos los efectivos de este pájaro están en sus cuarteles subsaharianos. Se alimenta de saltamontes, mariposas, escarabajos, etc. y completan su dieta con presas de menor tamaño como, moscas, hormigas y arañas.

  • Colmilleja.

    Vive en el centro y sur de la península ibérica y norte de Africa. Viven en ríos de aguas someras y tranquilas, preferible con fondos arenosos donde realiza su puesta. Los machos son más pequeños y de diferente color que las hembras. Tienen manchas dispuestas en bandas horizontales a lo largo del cuerpo. La hembra pone entre 400 y 1000 huevos y el periodo reproductivo va de mayo a julio, durante 2 o 3 años, pasados los cuales, pierden la capacidad de reproducirse.

  • Combatiente.

    Mide unos 30 cm, siendo la hembra algo más pequeña. Su parada nupcial es muy llamativa, parecida a un combate. Habita praderas húmedas con hierba poco alta, terrenos pantanosos y marismas. Se alimenta de insectos, cangrejos, moluscos y caracoles. Hace su nido en el suelo.

  • Conejo.

    Es la principal presa para algunas especies emblemáticas del Parque. Miden aproximadamente de cuarenta a cuarenta y cinco centímetros, con grandes pabellones auditivos grisáceos por su cara externa con la punta negra y blancuzcos por el interior. El resto del cuerpo varía entre los grises y negros de la parte superior del cuerpo y los pardos - terrosos de los flancos.Hace unos años estuvo en peligro de extinción por la mixomatosis importada de Francia que deforma cabezas y cuerpos. Se alimenta de brotes tiernos, fresas, cortezas u hortalizas. Antiguamente abundaba tanto en España que en las antiguas monedas hispano - romanas de Adriano aparecía como símbolo de Iberia.

  • Cormorán grande.

    Es una ave marina muy grande de color negro con las mejillas y el mentón blancos. Mide unos 90 cm y tiene un pico, grande y fuerte, terminado en gancho. No hay diferencia entre sexos. Habita en grandes lagos y aguas del litoral y se alimenta de peces. Hace su nido en colonias en árboles o rocas.

  • Correlimos tridáctilo.

    Ave de unos 20 cm. En invierno es de un color gris muy claro, casi blanco, y en verano se vuelve más pardo. Tiene el pico y las patas de color negro. Una curiosidad de este correlimos es que solo tiene tres dedos en cada pata. Le podemos encontrar en playas arenosas, muy activo y correteando constantemente por la playa en busca de alimento. Es un ave gregario aunque suele formar pequeños grupos. Se alimenta de camarones, gusanos marinos, moluscos y trozos de peces. Hace su puesta de junio a agosto en pequeñas depresiones que encuentra en el suelo. Pone 4 huevos que cuida, casi exclusivamente, la madre.

  • Críalo.

    Ave de unos 45 cm. Vive cerca de los bosques y áreas de matorral con árboles dispersos, aunque también podemos encontrarlo en parques suburbanos. Se alimenta de insectos, orugas y pequeños reptiles. La hembra observa la conducta de un córvido hasta que ve la oportunidad de robar un huevo del nido y poner el suyo del que nace un pollo antes que sus forzados hermanastros, y aunque no se deshace del resto de los huevos, su voraz apetito y su mayor tamaño, hace que el resto de los pollos crezcan mal nutridos.

  • Cuco.

    Habita en los pastizales altimontanos y en los bosques mixtos de coníferas y frondosas, preferentemente en el borde del monte, sobre todo en niveles medios de montaña. La hembra pone sus huevos en nidos de otros pájaros, uno por cada nido que parasita. Cuando este huevo eclosiona, lo primero que hace la cría de cuco es expulsar a las crías del pájaro parasitado y reclamar para si todos los afanes alimenticios de su " padre " adoptivo. Mide 33 centímetros se alimenta casi exclusivamente de orugas, incluida la procesionaria, otros insectos y caracoles.

  • Cuervo.

    Habita y cría, entre otros, en acantilados y enclaves rocosos, que le garantizan seguridad para reproducirse. Es un ave muy atrevida que no duda en atacar a buitres y aguilas de mayor tamaño que él cuando pasan por su territorio, a veces sin razón aparente. Mide 64 centímetros y tiene un pico negro muy grande y poderoso. Es un ave omnívora que come de todo, incluso carroña. Cría de febrero a mayo principalmente en cornisas rocosas en un nido de barro y ramas.

  • Culebra bastarda.

    Es la mayor culebra de España y puede alcanzar los 2,5 m. Tienen un diseño y colores muy variables. Al nacer miden entre 20 y 30 centímetros y les identifican un diseño de manchas pardas a lo largo del dorso. Especie típica mediterránea que asciende hasta los 1.500 m. de altitud. Se alimenta de las aves, mamíferos y reptiles con tamaño adecuado. Son muy rápidas y si se ve acosada puede llegar a morder. Cuando quieren disuadir al agresor, se hinchan y emiten silbidos fuertes.

  • Culebra de collar.

    Como media tiene una longitud de 130 centímetros, aunque en casos excepcionales pueden llegar a alcanzar los 2 mts. En general las hembras son mayores que los machos y algo más gruesas. Puede colonizar terrenos a una altitud superior a los 2.000 mts. y la podemos encontrar cerca del agua o muy separada de esta, en bosques, terrenos secos, etc. Se alimenta principalmente de anuros y peces y algunas veces de tritones y micromamíferos.

  • Culebra viperina.

    Pequeña culebra que generalmente no alcanza el metro de longitud sino en casos excepcionales y siempre las hembras. Los machos rara vez superan los 70 cm. Recién nacidos miden entre 16 y 20 cm y son muy parecidos de color a los adultos. Viven siempre junto a todo tipo de aguas continentales y en algunas partes de la Península pueden vivir por encima de los 1.800 m de altitud. Se alimenta principalmente de invertebrados, anfibios y peces y las depredan zancudos, rapaces y mustélidos, entre otros.Es totalmente inofensiva y cuando se ve en peligro imita la forma de las víboras aprovechando que tienen un collar y diseño muy parecido al de aquellas.

  • Curruca cabecinegra.

    Debe el nombre al capirote negro del macho sobre el que se dibuja un anillo colorado que rodea el ojo, dentro de un colorido general gris oscuro, más desvaído por abajo. Frecuenta las garrigas y el monte bajo mediterráneo y caracteriza la avifauna de las comarcas donde crece el olivo. Es una ave típicamente insectívora que caza tanto entre los árboles de nuestros jardines y cultivos como entre los matorrales de los campos.

  • Curruca capirotada.

    Se trata de una especie muy distribuida y común, que anida en variedad de lugares arbolados. Desde los parques urbanos a los bosques más recónditos, ya sean de coníferas o caducifolios, a nivel del mar o en monte, este ave se adapta sin ningún problema. En épocas de frío y escasez busca bayas silvestres.

  • Curruca carrasqueña.

    Coincide con la curruca cabecinegra en parte de su área de distribución aunque busca los insectos en lugares distintos, la cabecinegra los busca en el estrato rastrero y la carrasqueña en la parte aérea del matorral. Vive en montes quejidos, alcornoques y carrascas, prefiere las solanas y recorre las masas de jaras de etapas regresivas. Como la curruca zarcera la curruca carrasqueña llega a España en el mes de abril cuando empieza a moverse el mundo entomológico. Completa su dieta con moras, higos y semillas.

  • Curruca mosquitera.

    Es un ave de costumbres escondedizas, siempre oculta entre el ramaje, es muy difícil de ver. Precisa para criar, espesuras de arbustos altos, con o sin árboles, y lugares relativamente húmedos. Cuando llega a la Península dispuesta a criar, consume gran cantidad de insectos, con los que saca adelante a su prole. Sin embargo, cuando se prepara para volver en otoño al Sáhara, acumula gran cantidad de reservas a base de consumir zarzamoras, bayas e higos.

  • Curruca rabilarga.

    Habita en brezales, jarales y en general en el matorral degradado que sustituye al antiguo bosque. Mide 13 cms. y se alimenta de orugas, mariposas, coleópteros, arañas y en general de la pequeña fauna que vive entre las matas que frecuenta. Anida en malezas pinchudas, cerca del suelo.

  • Curruca tomillera.

    Ave pequeña de unos 13 cm. La hembra es menos vistosa que el macho. Vive en espesos tomillares, romerales, coscojales y matojos de marismas. Se alimenta de insectos, arañas, moluscos y semillas. Hace su puesta de abril a junio en un nido entre las matas, a poca altura del suelo donde pone 4 o 5 huevos que cuidan ambos padres. Cuando los pollos se ven amenazados por algún intruso, el padre finge estar herido, se arrastra por el suelo y emite lastimeros pitidos; esta aptitud despista al intruso, ya que le hace creer que atrapará sin dificultad al pájaro que se tambalea y va en su busca.

  • Elanio azul.

    Es una pequeña rapaz de tamaño parecido al del cernícalo con parte de la cabeza y el dorso de color gris. Habita en dehesas y terrenos con árboles aislados. Se alimenta de reptiles y pequeños mamíferos, aves de suelo e insectos grandes. Cría sobre encinas y sobre árboles de poca altura y cada año construye un nuevo nido. Desde los años ochenta es una especie en expansión que nidifica y cría en le suroeste de la península ibérica.

  • Erizo europeo.

    Es el insectívoro de mayor tamaño que habita en la Península. De aspecto compacto, casi no hay diferencia entre cabeza y cuerpo y tiene cuatro patas cortas con cinco dedos provistos, el segundo, tercero y cuarto de uñas muy desarrolladas y fuertes, y el primero y quinto con uñas más débiles. La cabeza termina en un hocico puntiagudo, con unas orejas redondas y anchas, poco visibles, y unos ojos salientes de tamaño medio. Habita en zonas secas, y es frecuente encontrarlo en bosques, zonas de monte bajo, arbustos, setos y matorrales. En invierno huyendo del frío, podemos verlo en construcciones.

  • Escribano montesino.

    Especie común, que puede encontrarse en laderas pedregosas, tanto de alta montaña como en terrenos más llanos, en los canchales de los barrancos o en los bosques de pinos aclarados. Busca el alimento recorriendo a saltitos los pastos que crecen entre piedras y arbustos.Se alimenta de los granos de gran variedad de vegetales que recoge, sacando sus semillas. También caza insectos entre la vegetación de las rocas.

  • Escribano palustre.

    Ave que vive en lugares pantanosos y cría entre los carrizos, masiegas o cañaverales de los bordes de las lagunas o ríos de corriente lenta. La hembra tiene un plumaje pardo rojizo que se mimetiza con su entorno, mientras el macho "presume" de una cabeza oscura sobre las plumas del cuello blancas.Vienen a pasar el invierno, desde otras zonas europeas, y duermen entre los carrizales, donde a veces son presa de las lechuzas. Se alimentan de semillas de espadañas y carrizos, además de los cereales de los campos próximos, a lo que hay que añadir los artrópodos acuáticos que caza en la superficie del agua, además de insectos y moluscos del entorno.

  • Esmerejón.

    Es un pequeño halcón con peso inferior a los 250 gramos. Habita en estepas, en terrenos de cultivo y en bosques aclarados poco densos. Captura y se alimenta de todo tipo de aves, roedores y algunos insectos. Casi siempre cría al ras del suelo o en pequeñas depresiones abrigadas por árboles. Ocasionalmente aprovecha nidos abandonados de córvidos y otras rapaces e insectos sobre cornisas rocosas. Aunque no cría en España es un ave invernante en toda la península y Baleares.

  • Espátula.

    Ave zancuda de unos 85 centímetros, con plumaje blanco con banda amarilla en el cuello y pico largo negro con la punta amarilla en forma de espátula. Vive en las zonas pantanosas con aguas rasas y cañaverales. Se alimenta de peces pequeños, moluscos, renacuajos, etc. Vuela en formación y anida en los cañaverales en colonias.

  • Estornino negro.

    Habita en pequeñas colonias sobre cantiles, árboles y poblaciones. Se distribuye hasta el pie de los Pirineos y anida en agujeros de árboles y acantilados, ruinas y tejados. Tiene un tamaño de 22 centímetros, igual que el estornino pinto, e indistinguible de él desde lejos. Se alimenta de insectos, moluscos, caracoles y gusanos.

  • Estornino pinto.

    Habita lo mismo en bosques y parques que en el campo o núcleos habitados. Tiene 22 centímetros y es una especie poco exigente que prospera muy bien próximo al hombre. Anida en pequeños agujeros de árboles y suelo. Cría de abril a julio y se alimenta de frutas, insectos, caracoles y gusanos.

  • Flamenco.

    Es una ave de gran tamaño, muy esbelta con el cuello y las patas muy largas. Mide de 125 a 130 centímetros, tiene un plumaje de color rosado y un pico rojo - rosado, curvado al final con la punta negra. Habita lagos de aguas poco profundas dulces o saladas y lagunas costeras. Se alimenta de insectos de agua, larvas, gusanos y moluscos y anida en colonias que hacen su nido en el suelo.

  • Focha común.

    Ave acuática de unos 40 centímetros de longitud, de color negro con el pico blanco.Es muy agresiva durante la época de reproducción, luchando para conseguir el sitio idóneo para construir el nido donde hará una puesta de diez huevos. Vive en todo tipo de humedales que tenga una profundidad media. A veces cuando baja el nivel de las aguas sus huevos son víctimas de los depredadores y entonces pone una segunda nidada. Para conseguir el alimento bucea hasta 4 mts. de profundidad.

  • Focha cornuda.

    Mide unos 41 cm. Se distingue del resto de las fochas, por dos pequeñas protuberancias de color rojo en la parte superior de la placa frontal. Construye su nido en las masas de vegetación flotante, de aguas poco profundas. Se alimenta de raíces y tallos sumergidos, de semillas, granos y no desprecia larvas e insectos acuáticos.

  • Fumarel cariblanco.

    Ave que vive en lagunas con vegetación baja, donde construye un nido flotante con tallos de carrizo y eneas. Mide aproximadamente 25 centímetros y ambos sexos son muy similares. Son aves coloniales que se asocian con zampullines negros y gaviotas.

  • Fumarel común.

    Mide unos 24 cm. Es de color negruzco con el pico y las patas negras. No hay diferencia entre sexos. En invierno cambia su pelaje y los jóvenes se parecen entonces mucho a los adultos. Habita en aguas del interior con abundante vegetación. Se alimenta de insectos, pequeños anfibios y peces. Nidifica en colonias dispersas y hace sus nidos en plantas flotantes.

  • Galapago europeo.

    Tiene un caparazón pardo oscuro de hasta 20 cms más ancho por la parte posterior. El macho tiene más colorido en la cabeza que la hembra. Es difícil de ver en masas grandes de agua, prefiere aguas someras y mansas o quietas. Está distribuido por toda la península y le podemos ver formando el sol en las orillas del agua, sumergiendose en ellas ante cualquier sensación de peligro. Come peces adultos, larvas, anfibios e insectos. Pone de 5 a 15 huevos que son enterrados por la hembra. Cuando nazcan lo primero que harán los animalitos será ir en busca del agua.

  • Gallipato.

    Urodelo que puede alcanzar los 25 centímetros aunque excepcionalmente pueden alcanzar alrededor de 30 centímetros. Los machos tienen la cola proporcionalmente más larga que las hembras. Asimismo tienen más robustos los miembros anteriores sobre todo en época reproductora. Aunque soporta vivir en todo tipo de aguas remansadas o estancadas y le es indiferente la oxigenación de las mismas, prefiere masas de aguas con cierta entidad como charcos profundos, marismas, remansos de ríos, etc. más o menos contaminadas. No se separan mucho de las aguas y están activos de día y de noche, alimentándose de insectos acuáticos, larvas, carroña etc. Es muy común en el sur de la península y menos frecuente en el Norte.

  • Gambusia.

    Procede de Estados Unidos de donde se importó a primeros de siglo para luchar contra el paludismo. Aunque es muy eficaz devorando larvas de mosquitos, su principal fuente de alimentación, devora cualquier presa nadando por superficie o a contracorriente, disputando el alimento a especies como el fartet y el saramugo y comiéndose las larvas de peces y especies autóctonas.Es por tanto una especie perjudicial cuando convive con otras especies de peces que interesa conservar. Su capacidad de reproducción es muy alta, pues los alevines se desarrollan tan rápidamente, que las hembras del mayo, pueden reproducirse en septiembre.

  • Ganga común.

    Mide unos 47 cm. De colores vistosos, llama la atención en vuelo cuando despliega sus largas alas, estrechas y puntiagudas con la parte inferior de color blanco. Habita en llanuras pedregosas, estepas arenosas y terrenos cenagosos. Se alimenta de semillas y partes verdes de las plantas. Hace su nido en el suelo.

  • Garceta común.

    Habita en marismas, ciénagas y lagunas. Se alimenta de peces, en aguas poco profundas. Cría en colonias, en arbustos o árboles, en acantilados costeros y bosques.

  • Garcilla bueyera.

    Ave algo más pequeña que la Garceta común, de unos 50 centímetros, es más rechoncha y de cuello más grueso. De lejos parece blanca pero de cerca se distinguen las plumas rojizas de la garganta y el dorso, que en invierno se vuelven más pálidas, así como el pico más amarillento y las patas oscuras. Es menos acuática que el resto de las garzas y suele encontrarse entre el ganado en los prados, en las marismas o en campo abierto. Anida en carrizales, sobre árboles, sobre terreno seco o sobre agua, generalmente en colonias con otras aves similares. Se alimenta de grandes insectos, escarabajos de agua y anfibios.

  • Garcilla cangrejera.

    Ave de cuerpo rechoncho y cuello grueso que mide unos 45 centímetros. Plumaje claro, alas blancas, patas verdosas que se vuelven rosadas en época de cría. En este sentido el pico que es negro en época de celo, cambia a verde con punta oscura en invierno. Es más solitaria que el resto de las garzas, y anida sola o en pequeños grupos en carrizales o sobre árboles. Se alimenta de cangrejos y peces pequeños.

  • Garza imperial.

    Ave acuática de cuello largo y pico largo y afilado. Se alimenta de peces y anfibios y es depredadora de los pollos de otras aves. Caza escondiéndose entre la vegetación y dando un fuerte picotazo a su víctima, a la que mata del golpe. Construye el nido con carrizos y con una rampa para que los pollos puedan bajar al agua cómodamente. Tiene una nidada de 4 o 5 huevos.

  • Garza real.

    Se distingue del resto de las garza por su mayor tamaño. Pico amarillento en forma de puñal, patas de color pardusco y cabeza y cuello blancos, con una lista de color que va desde el ojo hasta la punta del largo y grácil penacho. En primavera sus patas y pico se vuelven de color rojizo. La encontramos de pié inmóvil durante mucho tiempo, en el agua o cerca de ella, con su largo cuello erguido o hundido en sus hombros. También podemos encontrarla posada en los árboles. Su vuelo es, a pesar de su lento batir de alas, potente. Habita en vegas o praderas encharcadas, ríos, lagos y costas. Anida en colonias, normalmente en árboles altos.

  • Gato montés.

    El gato montés es uno de los felinos más bonitos, y aunque aparentemente se le puede confundir con un gato casero, no tienen prácticamente nada en común. Es más grande, con cola ancha y truncada y el pelo gris verdoso, con algunas listas negras en el lomo. El celo tiene lugar entre enero y febrero. Traen al mundo su camada en lugares apartados del monte, en un tronco hueco, en algún matorral espeso o a veces en guaridas abandonadas. En cuanto la madre percibe el más mínimo atisbo de peligro, cambia a las crías de lugar para protegerlas. Se alimenta entre otros de pequeños mamíferos y algunos pajarillos que caza mientras duermen.

  • Gaviota argentea.

    Son aves muy gregarias que se reúnen en bandos para pernoctar. Es muy común en los puertos y muy confiada con el hombre. Se alimenta de peces, moluscos y carroñas. Frecuentemente depreda sobre pollos y huevos ajenos de su propia especie. Cría en colonias, en un nido amplio que realiza con todo tipo de materiales que encuentra en la zona, generalmente en el suelo, o en cantiles marinos. Pone 3 huevos que son incubados por ambos padres. Debido a su comportamiento caníbal, no dejan nunca solos los huevos y para hacer el relevo deben identificarse ambos progenitores. Para criar lo hace en acantilados inaccesibles, pequeñas islas y playas.

  • Gaviota de Audouin.

    Es menos sociable que otras aves de su género, aunque se reproduce en colonias. Es un ave de mar abierto. Se alimenta de peces y crustáceos en las rompientes de las costas o mar adentro, despreciando, por lo general, las sobras humanas. Anida en el suelo, en nidos hechos con plantas. Hacia el mes de mayo pone de 2 a 3 huevos que son incubados por ambos padres. Es un ave muy marina y prefiere las pequeñas islas a las costas continentales. También puede vérsela mar adentro, muy lejos de tierra, en calas y zonas húmedas litorales, generalmente salobres.

  • Gaviota reidora.

    Son muy gregarias. Se desplazan desde los dormideros a las zonas de alimentación en bandadas, adoptando forma de "v". En ocasiones puede picar sobre el agua para alimentarse. No es extraño ver a grandes grupos aprovecharse de las actividades humanas, ya sea en el mar, en basureros urbanos o capturando los invertebrados que dejan al descubierto los tractores cuando trabajan la tierra. Entre los meses de abril a agosto, hacen sus nidos en colonias, recubiertos con vegetales y ambos padres incuban la puesta, que suele ser de 3 huevos. La encontramos en lagos, ríos, aguas estancadas, basureros, puertos, cultivos y zonas urbanas con extensiones de agua. Podemos verla tanto en la costa como en el interior.

  • Gaviota sombría.

    Mide entre 52 y 86 cm. Su pelaje y aspecto son muy similares a los de la Gaviota argentea, la hembra algo más pequeña que el macho. Habita en playas arenosas, terrenos pantanosos, zonas de arbustos pequeños y en islas de agua dulce y salada. Se alimenta de peces, moluscos, insectos y de todo tipo de material orgánico que encuentra en los vertederos. Nidifica en colonias y hace su nido en el suelo.

  • Gineta.

    Pertenece a la familia de los vivérridos, y es uno de los animales de la fauna hispánica más ágil y hermoso, con un cuerpo alargado y unas patitas muy cortas. Piel grisácea manchada con lunares negros. Tiene su lomo recorrido por rayas del mismo color, pero a pesar de esta belleza, afortunadamente su piel es poco apreciada en peletería, por desprender un desagradable olor. En España la encontramos en el centro y el norte principalmente y también en menor número en Baleares. Prefiere zonas húmedas y áridas. Son de costumbres nocturnas, caza grandes y pequeños roedores, aves, come huevos, insectos, anfibios y reptiles y no desprecia ciertos frutos. Tiene mal carácter y no duda en morder al menor síntoma de miedo, su ferocidad hace que prácticamente no tenga predadores.

  • Golondrina común.

    Es un ave muy popular que goza de la simpatía humana, debido a la creencia de que da buena suerte que nidifique en la casa. Construye sus nidos, adosados a paredes y vigas de construcciones a base de barro, que une con saliva y rellena con vegetales y plumas. Es una especie rural aunque se la puede ver en algunas ciudades. Caza volando, a menudo por encima del agua, todo tipo de insectos.

  • Golondrina dáurica.

    Ave de unos 20 cm. Es muy parecida a la golondrina común, aunque sus alas son menos puntiagudas y la cola más corta. Vive en zonas de bosque mediterráneo, roquedos, cantiles y muy raramente en zonas habitadas. Se alimenta de insectos, que caza en vuelo. Es un ave solitaria, aunque en periodos posnupciales podemos verlas formando grupos. Construyen su nido en cuevas, roquedos o puentes, que realizan con barro, formando una media bola con un tubo de entrada. Pone de 4 a 6 huevos.

  • Gorrión chillón.

    Tiene un plumaje muy parecido al de la hembra del gorrión común. Forma pequeñas colonias en desfiladeros y cantiles, junto a buitreras y nidos de grajillas y chovas. También se les puede ver en torreones, murallas y tejados de bastantes pueblos. Se alimenta principalmente de granos, aunque no desprecia arañas e insectos que incluso caza al vuelo. En la época de cría, dentro de las zonas forestales, consume gran cantidad de insectos perjudiciales.

  • Gorrión común.

    Es una de las aves más conocida y numerosa. Vive sin ningún problema en ciudades, debido a su carácter desenvuelto y atrevido. Lo encontramos también en zonas rurales, prefiriendo las cercanas a vegas de regadío, donde es más fácil encontrar alimento. Anida en huecos de edificios y bajo las tejas en los centros urbanos y en todo el territorio peninsular; lo hace en los árboles, construyendo un nido que parecen bolas de hierbas y paja a los que añade todo tipo de materiales. Es un gran consumidor de cereales y semillas de todo tipo y de insectos que forman parte principal de su dieta, sobre todo en primavera. En invierno es fácil verlos en vertederos buscando semillas y larvas.Son pájaros tan avispados que saben sacar provecho de cualquier producto comestible que encuentre en sus periplos callejeros.

  • Gorrión molinero.

    Machos y hembras presentan similar plumaje. De carácter sociable, las recelosas bandadas vagabundean por las tierras cultivadas y también por los yermos secos. Esto se debe a sus hábitos alimenticios, que no son exclusivamente cerealeros, pues ingiere también gran cantidad de semillas silvestres. Generalmente duermen reunidos en la vegetación espesa. Es una especie puramente rural que no se arriesga dentro del centro urbano.

  • Gorrión moruno.

    De 25 cm de envergadura, vive en sotos de arbolado diverso. Tiene la voz más sonora que el gorrión común y come todo tipo de semillas y granos, incluso algunos insectos durante la reproducción, que tiene lugar de abril a junio. Hace su nido, en forma de bola con un orificio lateral, en los árboles y también en muros. Realiza dos o tres puestas anuales, cada una con 4 a 7 huevos que incuba durante 11 o 12 días. Vive alejado de las poblaciones humanas, formando colonias de cría alrededor de grandes nidos de cigüeñas o rapaces. Es muy gregario y forma grandes bandadas que tienen un dormidero fijo en zonas arboladas.

  • Grajilla.

    Se adapta como nidificante a todo tipo de huecos aunque prefiere los roquedos, construcciones, ruinas y enclaves con arbolado viejo. Este córvido fue objeto de estudio, que Konrad Lorenz utilizó en sus estudios sobre etología comparada. Come de todo. Consume todo tipo de insectos y larvas y en épocas de recolección, granos y semillas silvestres. Frecuenta también carroñas de pequeños tamaño y cuando son grandes pululan alrededor de los buitres para aprovechar los restos que estos dejan.

  • Halcón abejero.

    De porte parecido al ratonero, es más esbelto y con las alas más largas y la cola más larga y estrecha. Cabeza gris, dorso oscuro y parte inferior del cuerpo clara. Se alimenta de larvas de avispas y abejas, a veces caza ratones y pajarillos, y no desprecia los huevos. Habita en calveros y cercanías de bosques, aprovechando normalmente los nidos viejos de los córvidos para hacer su puesta. Nidifica principalmente en la cornisa cantábrica y en los pirineos y aunque es escaso como nidificante, es muy común, en época de paso, en cualquier punto de la Península.

  • Halcón peregrino.

    Habita preferentemente en montañas, acantilados, paisajes abiertos agrestes, bosques aclarados y en la costa. Caza lanzándose sobre sus presas en picado casi vertical, a enorme velocidad y con las alas pegadas al cuerpo a modo de proyectil viviente. Mide de 38 a 48 centímetros y se alimenta de aves hasta el tamaño de una paloma o perdiz. Cría en cornisas de grandes cortados rocosos, riscos y ocasionalmente en construcciones y nidos de otras aves en árboles. Su puesta tiene lugar entre marzo y abril.

  • Herrerillo capuchino.

    Párido de unos 11 cm. Es el único ave de su familia que tiene cresta. No hay diferencia entre sexos. Habita bosques de coníferas, bosques mixtos y también de fronda. Se alimenta de pequeños insectos y arácnidos, semillas de coníferas y en ocasiones se acercan a comederos artificiales. Hace su nido en agujeros de árboles principalmente de coníferas y es muy sedentario por lo que rara vez se mueven de su lugar de origen. Evita el vuelo sobre zonas despejadas.

  • Herrerillo común.

    Habita en las mismas zonas que el carbonero común, aunque le gustan menos los bosques de coníferas. Tiene un tamaño de 11 centímetros y como otros páridos puede ser un acróbata buscando comida en el envés de las hojas, alimentándose de los insectos y gusanos que las parasitan y aprovechando también las yemas de las ramas más finas. En otoño puede comer algún fruto y en invierno semillas. Cría de abril a junio en nidos que hace en agujeros.

  • Jabalí.

    Habita en todo los montes de España en bosques o sotobosques espesos desde el sur a los Pirineos. Se alimenta de tubérculos, bellotas, pequeños roedores, lagartos, etc., y no hace ascos a pequeñas carroñas que encuentre en su deambular, mientras levanta piedras con el hocico en busca de pequeños animales o escorpiones. A los pequeños se les llama rayones por su listado pardo y amarillo. La madre al nacer los separa de su padre, para evitar que este se los coma. Después de 15 o 20 días, empezarán a retozar por la pradera y a conocer el bosque.

  • Jilguero.

    Es una ave que debido a su belleza y su canto se enjaula como animal de compañía. Son individuos muy sociables que para criar necesitan combinar eriales y cultivos con árboles diseminados. También en jardines, parques abiertos, arboledas de las afueras de los pueblos, sotos y olivares, encontramos muchas parejas que hacen sus nidos muy cerca los unos de los otros. Su alimentación principal es de origen vegetal, pues gracias a su pico fuerte y afilado le resulta fácil sacar las semillas de las cabezuelas de los cardos más pinchudos; aunque la variedad vegetal que les alimenta es muy extensa. En primavera durante la cría, y parte del verano, caza insectos para completar su dieta.

  • Lagarto ocelado.

    Es el mayor de los lagartos españoles con una coloración intensa de amarillos y verdes, con moteado negro o de manchas oscuras. El macho es algo mayor que la hembra, con una cabeza más robusta que los de esta, a veces demasiado grande.Son muy esquivos y a la menor señal de alarma escapan trepando sobre cualquier superficie vertical. Los ejemplares jóvenes son muy atacados por rapaces y mustélidos. Aunque han disminuido mucho sus efectivos todavía se le puede considerar común.

  • Lavandera blanca.

    También llamada en el norte pajarito de las nieves, habita sobre todo en las orillas de ríos, aunque ha colonizado los núcleos urbanos. Por ello la podemos encontrar anidando en cualquier granja o casa de la España húmeda y vallas frescas de los macizos interiores. Mide 18 centímetros y se alimenta principalmente de pequeños invertebrados; ocasionalmente picotea los excrementos de vaca para aprovechar los pequeños coleópteros y larvas. Cría de abril a agosto en nidos que acondiciona en agujeros.

  • Lavandera boyera.

    Habita generalmente cerca del agua en praderas o márgenes de ríos, principalmente en terrenos pantanosos con vegetación baja y a veces en terrenos anegados junto a ríos de llanura. Mide 17 centímetros y se alimenta de larvas e insectos, caracoles, babosas y lombrices. Cría de mayo a julio en nidos que construye en concavidades bajo el pasto.

  • Lechuza campestre.

    Caza al atardecer y durante el día en terrenos abiertos. Se alimenta principalmente de roedores, aunque también puede cazar pequeños mamíferos, algunas aves terrestres y otros pequeños vertebrados, así como insectos. La encontramos en terrenos pantanosos abiertos, dunas y páramos. Son aves migratorias que se desplazan hacia el sur en septiembre y regresan al norte hacia febrero. Hace sus nidos en el suelo, entre brezos y juncias. La puesta de sus huevos tiene lugar a finales de marzo a junio. Solo incuba la hembra. Inverna en toda la Península Ibérica.

  • Lechuza común.

    Habita a veces en acantilados y campos con árboles dispersos, pero prefiere para anidar construcciones de lugares habitados, como torres de iglesias, casas de campo y ocasionalmente troncos viejos de parques urbanos. Mide 34 centímetros y es un gran cazador nocturno de pequeños roedores. Algunas veces caza de día.

  • Lince ibérico.

    Pertenece a la familia de los félidos y raramente sobrepasa los 20 kg de peso. Piel de color amarillo-rojizo con numerosas manchas negras. Es un animal de largas patas que le permiten correr velozmente y saltar con gran agilidad sobre sus presas a las que localiza principalmente por el oído y, otras veces por la vista y casi nunca por el olfato.Necesita un hábitat con densa vegetación con una densidad de presas potenciales que aseguren su supervivencia y territorio que marca con señales de orina. Están especializados en al caza de lagomorfos (liebres y conejos) y utiliza como parideras huecos de árboles, masas densas y tupidas e incluso en antiguos nidos de cigüeñas. El parto tiene lugar entre marzo y abril y generalmente se compone de 2 a 3 cachorros. Es una especie en peligro de extinción y España es uno de los pocos países donde el lince vive en estado salvaje.

  • Lirón careto.

    Mamífero roedor de unos 30 centímetros de largo desde el hocico hasta la punta de la cola, con el pelo blanco en la parte inferior y el dorso de color pardo. Cara de color canela, con los ojos rodeados por una banda negra, así como los lados del hocico de donde sale un gran bigote.Tiene una alimentación muy variada, que va desde vegetales (bellotas) hasta cera y miel, pasando por invertebrados reptiles y anfibios. Vive en los bosques y se mueve con agilidad por las ramas de los árboles. Los meses de invierno se retira a su guarida y duerme hasta la primavera. Tiene dos camadas al año, la primera, de principio de mayo a finales de junio, y la segunda, desde final de agosto a principio de octubre.

  • Lugano.

    Es un ave pequeña y de vistosos colores, muy apreciada por pajareros y comerciantes para enjaular. En España cría escasamente y lo hace en bosques de pinos y abetos, sin embargo acuden muchas bandadas a pasar el invierno. El carácter vagabundo de este fringílido hace que sus efectivos varíen de año en año, estableciéndose en distintas comarcas según se presente la producción de semillas del arbolado.

  • Malvasía.

    Pato de unos 46 centímetros de largo que habita en aguas pantanosas del interior y en lagunas salobres donde anida entre la vegetación cercana al agua. Tiene la cabeza grande y la cola larga que mantiene en posición vertical frecuentemente. El macho tiene la cabeza blanca, el cuerpo pardo y el cuello negro. La hembra tiene el plumaje más oscuro y la cara blanca cruzada por una raya oscura. Ambos tienen el pico abultado de color azul. Mucho tiempo en peligro de extinción, en la actualidad recupera sus antiguos dominios.

  • Martín pescador.

    Es un ave muy arisca y desconfiada, la encontramos recorriendo los bordes fluviales en vuelos muy rápidos, a ras del agua y sólo podemos verlo con detalle en su posadero, desde donde vigila las idas y venidas de los pececillos. Su curiosa forma de cazar consiste en lanzarse en picado sobre el agua, desde su posadero o inmóvil batiendo las alas sobre su objetivo, para salir rápidamente con la presa en el pico si ha tenido éxito. Se alimenta principalmente de alevines de agua dulce, de hasta 6 centímetros, de cabezones de ranas y sapos, así como de coleópteros acuáticos y caracoles. También puede cazar al vuelo libélulas. Para reproducirse necesita cursos fluviales, lagos, lagunas, o marismas de agua transparente y orillas con taludes o terraplenes blandos para hacer su nido.

  • Martinete.

    Es un ave rechoncha de patas cortas y hábitos nocturnos e inactivo y oculto durante el día.. Habita en ciénagas cubiertas de maleza, riberas y marismas con arbolado y abiertas. Cría en colonias con especies afines.

  • Meloncillo.

    Es un gracioso animal de tamaño medio, con cuerpo fusiforme y sin aristas, típico de un excavador. Sus diminutas orejas, apenas sobresalientes, sus pequeños ojos con pupila horizontal, las fuertes extremidades y la dureza de sus uñas, nos indican que este animal excava madrigueras y tal vez muchas de sus presas las consiga escarbando. Se alimenta en considerable proporción de reptiles, a los que no teme enfrentarse, este detalle y el hecho de caminar en fila, cabeza junto a rabo con otros de su grupo le han hecho protagonista de numerosas fábulas y cuentos.

  • Milano negro.

    Habita en los bosques con ríos y zonas arboladas próximas a lagos y cursos fluviales. Mide 56 centímetros y se alimenta como el milano real de carroña, aves y pequeños mamíferos. Anida en árboles, algunas veces aprovecha los nidos de córvidos y en ocasiones lo hace socialmente en árboles grandes. La puesta tiene lugar entre abril y mayo.

  • Milano real.

    Habita en formaciones boscosas de todo tipo, sotos fluviales y ocasionalmente en campo despejado con algún árbol. Mide 61 centímetros y necesita menos del agua que el milano negro. Es un ave que le gusta la carroña aunque también caza pequeñas aves y mamíferos hasta el tamaño de una liebre. Cría en los arbustos del bosque que habita, pero prefiere los pinos sobre los que construye su nido a una altura entre los 5 y 20 metros del suelo.

  • Mirlo común.

    Habita en todas partes: en bosques con matorral de llanura y montañas, en tierras cultivadas y en parques y jardines urbanos. Solamente está ausente en zonas desnudas de alta montaña y en las estepas de gramíneas. Mide 25 centímetros y se alimenta de bayas y frutas, insectos y larvas de todo tipo, caracoles y lombrices. Cría de marzo a julio en nidos que construye en matorrales y árboles.

  • Morito.

    Ave de unos 56 cm, de color negro con reflejos rojos y verdes. En vuelo es fácil confundirle con el cormorán pigmeo. Vive en marismas y bancos de fango y cría en colonias, cerca de garzas y garcetas, en carrizales de aguas superficiales y aunque rara vez hace su nido en árboles, le gusta posarse en alto.

  • Mosquitero común.

    Suelen ser aves solitarias, aunque a veces se les ve en parejas o tríos. Es un ave muy nerviosa y activa. Observa y realiza una prospección muy detallada de cada rincón de los árboles que frecuenta para localizar sus pequeñas presas. A veces podemos verlo lanzándose volando desde su punto de observación tras los mosquitos. De abril a julio hace su nido que consiste en una esfera de musgo y hierba, forrada de plumas y con una entrada lateral. Pone de 4 a 7 huevos. Frecuenta zonas con alguna cubierta arbórea o arbustiva y en la época invernal es fácil verlos en pequeños parques y setos.

  • Murcielago común.

    Es un mamífero volador de costumbres nocturnas. Pese a su aspecto poco agradable, los murciélagos cumplen un importante papel ecológico, ya que son grandes consumidores de insectos y además ocupan un nicho aéreo donde muy pocas aves, incluyendo las nocturnas, llegan. El murciélago caza por ecolocación, es decir, se orienta por medio de los ecos de sonidos previamente emitidos por él. Las orejas hacen la función de los ojos, que por lo general son muy pequeños. Los ultrasonidos producidos por la laringe y emitidos por la boca o nariz chocan contra los objetos o presas y son recibidos por los oídos, lo que posibilita la orientación por el sonido.

  • Murcielago de cueva.

    Es un mamífero volador de costumbres nocturnas por lo que se alimenta, casi sin competencia, de insectos. Durante el día están durmiendo en su posadero, pero al caer la tarde salen en busca de alimento. El murciélago caza por ecolocación, es decir, se orienta por medio de los ecos de sonidos previamente emitidos por él. Las orejas hacen la función de los ojos, que por lo general son muy pequeños. Los ultrasonidos producidos por la laringe y emitidos por la boca o nariz chocan contra los objetos o presas y son recibidos por los oídos, lo que posibilita la orientación por el sonido.

  • Murcielago grande de herradur.

    Es un mamífero volador de costumbres nocturnas, gran consumidor de insectos que habita en edificios, castillos y torreones. Caza por ecolocación, es decir, se orienta por medio de los ecos de sonidos previamente emitidos por él. Las orejas hacen la función de los ojos, que por lo general son muy pequeños. Los ultrasonidos producidos por la laringe y emitidos por la boca o nariz chocan contra los objetos o presas y son recibidos por los oídos, lo que posibilita la orientación por el sonido.

  • Murcielago ratonero.

    Es un mamífero volador de costumbres nocturnas que se alimenta principalmente de pequeños roedores. Durante el día duerme en su cueva y al caer la tarde sale en busca de alimento. El murciélago caza por ecolocación, es decir, se orienta por medio de los ecos de sonidos previamente emitidos por él. Las orejas hacen la función de los ojos, que por lo general son muy pequeños. Los ultrasonidos producidos por la laringe y emitidos por la boca o nariz chocan contra los objetos o presas y son recibidos por los oídos, lo que posibilita la orientación por el sonido.

  • Musaraña.

    Es uno de los mamíferos más pequeño de nuestra Península, mide aproximadamente unos 7cm de cuerpo y 4 de cola. Es un animal muy nervioso y feroz y a pesar de su pequeño tamaño se atreve con roedores mayores que ella y con pequeñas serpientes si intentan atacarla. Son animales muy voraces y consumen a diario insectos en cantidades superiores a su peso.

  • Negrón común.

    Mide unos 48 cm. El macho es completamente negro con una mancha anaranjada en el pico y la hembra de color marrón oscuro, presenta unas mejillas más claras. Se alimenta casi en exclusiva de moluscos y caracoles y hace su nido en el suelo.

  • Nóctulo pequeño.

    Tiene un pelaje muy espeso, brillante y bastante suave. Se encuentra tanto en llanuras como en las montañas de nuestra geografía. Al llegar los fríos inverna, consumiendo la grasa acumulada durante el verano. Por la noche emiten unos sonidos muy estridentes y durante el día se esconden en cualquier hueco de árbol o ruinas de construcciones.

  • Nutria.

    Los machos entre cuerpo y cola pueden llegar a medir un metro y cincuenta centímetros. Son mucho mayores que la hembra con un tamaño máximo aproximado de 110 centímetros. Excavan un cubil de doble galería, una de ellas dando al río. En lo más profundo de la galería la hembra parirá al cabo de las nueve semanas, de dos a cuatro animalitos que tardarán por lo menos dos meses en salir al exterior para comenzar su aprendizaje.

  • Oropéndola.

    Es un pájaro esencialmente arbóreo que habita en riberas fluviales y arboledas que bordean ríos sobre todo con especies frondosas de alisos, sauces, olmos, chopos, etc. Este follaje tan tupido, impide ver con comodidad a la oropéndola a pesar de su colorido y tamaño que alcanza los 25 centímetros. Podemos observarla con frecuencia en rodales mixtos de pinos y frondosas pero su presencia en montaña suele restringirse al fondo de los valles. Cría de mayo a julio y se alimenta principalmente de insectos y en época, de frutas maduras ricas en azúcar.

  • Ortega.

    Es una ave robusta con patas muy cortas y dedos cubiertos de plumas. Alas y cola largas y puntiagudas y un vuelo muy rápido. La encontramos en páramos áridos o terrenos pedregosos. Hace sus nidos en el suelo y se distribuye de forma sedentaria en España y Portugal.

  • Pagaza piconegra.

    El macho y la hembra son iguales y presentan un pico negro y robusto. Habita en lagunas que tengan islas interiores y en vegas encharcadas. Es un ave colonial y muy solidaria. En el caso de que un depredador se acerque a la colonia, los adultos le sobrevuelan con amagos de picarle y golpearle y en caso de no ahuyentarlo, todos los adultos dejan sus nidos y sobrevuelan al intruso defecando sobre él. Se alimenta de pequeños peces, insectos acuáticos, insectos terrestres, que caza ocasionalmente, y pequeñas lagartijas.

  • Pájaro moscón.

    Mide unos 11 cm y pesa unos 10 gr. Es un ave gregaria excepto en época de cría. Junto con su pareja hacen un nido colgante en forma de bolsa y forrado de pelusas. Habita en pantanos y en márgenes de agua dulce con matorrales. Se alimenta de insectos y arácnidos, aunque en invierno y otoño no desprecia las semillas. Hace su nido en los extremos de las ramas.

  • Paloma torcaz.

    Es más grande que el resto de las palomas. Es frecuente que en invierno se reúnan en grandes bandadas. Se la puede ver mezclada con palomas domésticas y zuritas, huye ruidosamente ante cualquier peligro. Es muy frecuente en todos los ámbitos y tan solo exige la presencia de árboles y zonas no muy al norte. Hace sus nidos en árboles, setos y nidos viejos.

  • Papamoscas cerrojillo.

    Habita en hayedos, robledales o setos muy frondosos y en pinares con nidales artificiales. Mide 13 centímetros y anida también en agujeros de árboles y muros. Necesita que bajo los árboles existan espacios abiertos para la caza de moscas y presas en el suelo y en el aire. Tiene una gran destreza para cazar al vuelo todo tipo de insectos que no sean ni muy duros, ni muy grandes.

  • Papamoscas gris.

    Su costumbre de posarse en postes y ramas puntales, desde donde se lanza sobre los insectos voladores que pasan a su alcance para, después volver a su lugar de origen, hacen del papamoscas gris un ave fácil de identificar. Anida en agujeros de árboles y huecos de edificios. Necesita espacios abiertos y ricos en insectos voladores para poder cazarlos desde su posadero. Es un especialista de la caza al vuelo y por tanto gran consumidor de mariposas, moscas, mosquitos, abejorros y otros insectos voladores, como pequeños coleópteros. La dieta vegetal es prácticamente nula.

  • Pato colorado.

    Anátida de colores muy vivos y brillantes. El macho tiene la cabeza y el cuello de color castaño rojizo, el pico rojo brillante, flancos de color blanco y es resto del cuerpo negro. El iris también es de color rojo y el plumaje en general tiene un aspecto mullido y esponjoso. La hembra más discreta de aspecto, tiene un pelaje pardo y mejillas claras, con manchas rojas en su pico.En invierno ocupa aguas abiertas, mientras que en época de reproducción busca zonas con vegetación espesa. Una curiosidad de esta especie, es que en época de muda los machos y hembras se separan formado grandes grupos.

  • Pato cuchara.

    Como suele ocurrir, el plumaje del macho es más variado y vistoso que el de la hembra. El macho tiene la cabeza verde y el pecho y los costados castaños. La hembra es de color pardo y tan solo en ambos el espejuelo es verde y el borde anterior de las alas de color azul.Lo más identificativo de esta anátida y de donde recibe su nombre, es su pico. Es un pico grande y ancho al final, está dotado de unas fibrillas en el borde que actúan como filtro, donde queda retenido el zoo y fitoplancton que hay en suspensión. No desprecia sin embargo las plantas del fondo, las cuales consigue buceando.En Doñana y Castilla - La Mancha es en el único lugar de cría en España . La nidificación depende de la cantidad de agua superficial libre en época de cría.

  • Petirrojo.

    Nidifica fundamentalmente en bosques de las zonas húmedas del norte y en los valles umbrosos de los macizos de montaña. También le podemos ver en tierras de labor, jardines y bordes de río con matorral impenetrable. Mide 14 centímetros y llega a confiar en el hombre más que otras aves. Cabe destacar la territorialidad de los invernantes, de tal forma, que no toleran la presencia de otro individuo de su especie en la parcela elegida. Siempre come en el suelo insectos, lombrices y moluscos pero completa su dieta con frutos como el majuelo, moras, etc. Anida en agujeros o grietas de muros o rocas, árboles, etc.

  • Pico picapinos.

    Es un pájaro trepador que habita sobre todo en los bosques de coníferas del Pirineo Central y Oriental y en los de frondosas del Pirineo Occidental y Picos de Europa. Vive también en los bosques de coníferas de los Sistemas Central, Ibérico y Penibético. Mide 23 centímetros y se alimenta principalmente de hormigas que captura con su lengua pegajosa y de las larvas xilófagas que descubre en las galerías que hace con su potente pico. Completa su dieta con los piñones que saca de las piñas y con los cinípidos de ciertas agallas.

  • Pinzón vulgar.

    Es uno de los fringílidos que más abunda en nuestro país. Habita en todo tipo de bosques, llegando hasta los últimos pinos negros de los bosques pirenaicos. En ocasiones se forman bandadas organizadas por sexos. Mide 15 centímetros y construye el nido generalmente muy bajo en arbusto o árboles, donde cría de abril a julio. Se alimenta de semillas forestales e insectos perjudiciales, y es especialmente útil, porque destroza gran cantidad de crisálidas para aprovechar la seda de sus capullos en el forrado de su nido.

  • Pito real.

    Habita en todo el país. Desde las granjas al nivel del mar hasta los últimos pinos negros de la cordillera pirenaica a 2.000 metros de altitud. Prefiere los bosques de frondosas, las dehesas junto al agua y cualquier alameda u olmeda de cierta entidad. Mide 32 centímetros y caza muchas hormigas. En las choperas ayuda en la lucha biológica consumiendo muchos insectos xilófagos. También se alimenta de muchos restos de pequeños coleópteros y otros insectos. Cría de abril a mayo en nidos de agujeros que realiza en los árboles martilleando con su potente pico.

  • Polla de agua.

    Tiene un gran parecido con una gallina, no sólo en aspecto, sino en su manera de andar. Es de color oscuro, con la cabeza azulada y el pecho, vientre y flancos castaños. Tiene un escudo frontal de color rojo brillante que le ocupa hasta la mitad del pico, con el resto de color amarillo.Vive en zonas encharcadas, lagunas con poca agua y estanques. Prefiere zonas con abundante vegetación, preferiblemente espadaña. Se adapta relativamente bien en zonas con un pequeño grado de contaminación, y en lugares de vertidos y escombros donde busca comida. Hace su nido cerca del agua donde pone entre 8 y 10 huevos. Cuando nacen los pollos las hembras abandonan el nido, lo dejan al cuidado del macho y se marchan en busca de otro para hacer una segunda puesta, cuando lo consiga, actuará de igual manera, de forma que puede llegar a cinco puestas por temporada.

  • Porrón común.

    La posición de las patas colocadas en posiciones más atrasadas que en otras especies afines, nos indica que es una ave buceadora. El macho tiene el pecho negro, el cuerpo gris y su cabeza y cuello castaño-rojizo. La hembra más discreta, es de color pardo con manchas claras en las mejillas. Ambos tienen el pico negro con una faja azulada.Prefiere aguas profundas de embalses y lagunas. Cuando está en época reproductora, busca zonas con vegetación abundante donde hace su nido y busca comida. Los pollos, al menor signo de alarma, corren chapoteando por el agua, pero si se ven muy acosados no dudan en bucear.

  • Porrón moñudo.

    Mide unos 43 cm. Es un pato pequeño de aspecto rechoncho. El macho es de color negro con flancos y vientre blancos, la hembra, más discreta, de color pardo con una pequeña cresta y una mancha blanca en la base del pico. Habita en aguas quietas con vegetación. Es un pato buceador que se alimenta de moluscos, caracoles y larvas de insectos. Hace su nido en el suelo.

  • Porrón pardo.

    Todo su plumaje es de color marrón rojizo con una mancha blanca en las alas y partes inferiores. El pico y patas de color gris. Es llamativo su iris de color blanco, ya que destaca sobre todo y le hace visible desde muy lejos. La hembra tiene un plumaje más pardo. Vive en aguas poco profundas, en lagunas con vegetación abundante y en zonas encharcadas, preferiblemente de aguas dulces.Es un ave bastante confiada, aunque si se ve en peligro se sumerge. Se alimenta de moluscos y semillas de plantas acuáticas y vegetación profunda. Los nidos los hacen en la vegetación muy cerca del agua. Ponen de 6 a 8 huevos.

  • Rabilargo.

    Es un ave recelosa que responde sonoramente a cualquier atisbo de peligro. Los nidos de los rabilargos se encuentran agrupados en colonias y están tan compenetrados los miembros del grupo que los pollos son cebados por sus padres y por otros ejemplares. El rabilargo se distribuye en dos zonas muy especificas y alejadas entre sí del mundo, una en España y Portugal y la otra en Asia oriental. Las dehesas de encinas y los bosques de pino piñonero y rodeno son los lugares donde encontramos este endemismo ibérico. Se alimenta de insectos de todos los tamaños, de coleópteros, como unicornios y peloteros, que despieza con su potente pico, de lagartijas y otros pequeños vertebrados, como ranas y sapos y complementa su alimentación con semillas de todas clases.

  • Rana común.

    Tiene un tamaño entre 7 y 10 centímetros con los miembros anteriores muy fuertes y un color que varia entre el verdoso, parduzco y grisáceo. Viven en cualquier terreno con agua independientemente de su extensión o importancia. Pueden alcanzar una altitud de 2.000 mts. Cuando se secan las aguas en que viven, en lugares con clima apropiado entran en estivación enterradas en los fondos secos. Durante la reproducción los machos cantan día y noche formando coros dentro y fuera del agua. Se alimentan de insectos, arácnidos, crustáceos, moluscos y pequeños vertebrados. Son muy desconfiadas y a la menor señal de peligro, se sumergen en el agua y se entierran en el fondo.

  • Rascón.

    Mide unos 28 cm. Tiene el pico y las patas largos de color rojo, sin diferencias entre sexos. Habita en charcas, cenagales y en los espesos cañaverales de los márgenes de aguas dulces. Se alimenta de insectos acuáticos, renacuajos y gusanos y hace su nido entre la espesa vegetación de los márgenes del agua.

  • Rata de agua.

    Habita en toda la Península a excepción de Portugal. Es un animal muy prolífico que normalmente cría cuatro veces al año y en cada puesta tiene alrededor de 5 crías. Es muy parecida a la rata común pero tiene un pelo más fuerte, abundante y algo más largo. Se alimenta de algunas raíces de plantas ribereñas, coleópteros, aves y cualquier animalillo que deambule cerca del agua o que nade cerca de la orilla.

  • Rata negra.

    Es originaria de Persia y la India y se extendió por Europa a principios del siglo XII. Su coloración es función de la raza geográfica, tiene cabeza maciza, orejas prominentes y una cola desnuda, más larga que la cabeza y el tronco juntos. Ocupan todo tipo de áreas faltando sólo en la alta montaña y seguramente en los bosques de hoja caduca. En competencia con la rata común aquella es expulsada de todas las zonas subterráneas obligándola a ocupar las partes más altas de las construcciones.

  • Ratón de campo.

    Miden de adultos alrededor de once centímetros, y ocho de cola. Se refugian debajo de las rocas no muy grandes, en espacios que acondicionan con pajitas u otros materiales. Hacen acopio de bellotas u otro tipo de frutos seguramente en previsión de tiempos peores. Habita en toda Europa y son muy prolíficos. La hembra suele parir en el año tres o cuatro veces, con cuatro o cinco crías por parto.

  • Ratón domestico.

    Es originario de Asia y más pequeño que el ratón de campo. Habita todo tipo de terrenos sin llegar a la alta montaña. Puede transmitir enfermedades aunque no tanto como las ratas. Son omnívoros y pueden llegar al canibalismo sobre todo cuando sus congéneres han sido atrapados con cepos. Alcanzan su madurez sexual a las pocas semanas y la gestación dura de 20 a 25 días. Pueden llegar a tener 10 camadas en el año de 3 a 10 ratoncitos cada una.

  • Ratonero común.

    Ave de unos 55 cm, es fácil de reconocer en vuelo por la silueta que presenta. De pelaje muy variado, se alimenta de pequeños vertebrados, de escarabajos y en raras ocasiones, de pequeños pájaros. Se le puede ver formando pequeños grupos. Vive en costas rocosas solitarias, monte bajo, llanuras, laderas y zonas boscosas y de cultivo. Anida en salientes rocosos, en árboles y sobre suelos pedregosos.

  • Reyezuelo listado.

    Es un ave muy activa que no para de buscar insectos entre la foresta. Aunque es muy nervioso, puede versele fácilmente desde muy cerca. Se alimenta de todo tipo de insectos y arañas, completando su alimentación con semillas y frutos. Camufla su nido entre las hojas de los árboles y pone de 7 a 10 huevos que incuba la hembra, entre los meses de abril a junio. Vive en cualquier tipo de bosque, perenne o caducifolio, también en sotos y a veces en parques y jardines.

  • Ruiseñor bastardo.

    Lo podemos encontrar en toda la red hidrográfica española, a excepción de los tramos torrenciales de alta montaña. En el resto de ríos y arroyos, vive en la red arbustiva y enmarañada, siempre junto al agua. Mide 14 centímetros y es difícil de ver aunque sabemos de su presencia por el canto inconfundible, entre alarma vibrante y explosión súbita, oculto por la densa vegetación. Cría en nidos situados en la base de la vegetación y su alimentación es fundamentalmente insectívora completada con semillas y pequeños frutos silvestres.

  • Ruiseñor común.

    Es un ave escondediza y solitaria, de plumaje pardusco y canto brillante, que habita el fondo de los valles de montaña, los bosques frondosos y los setos y arboledas con abundante estrato arbustivo. Mide 17 centímetros y construye nidos completamente mimetizados difíciles de encontrar. Es un ave eminentemente insectívora que pasa el invierno en África.

  • Salamanquesa común.

    Los machos son de mayor tamaño que las hembras, haciendo más visible su aspecto aplanado. Tienen una cabeza grande muy diferenciada del cuerpo y los ojos redondos con las pupilas verticales. La encontramos en zonas rocosas y costeras. La hibernación no es obligatoria en zonas cálidas, donde puede verselas en los días soleados de invierno. En verano presenta una actividad crepuscular o nocturna, siendo muy difícil verlas durante el día. Tienen dos puestas al año y se alimenta principalmente de insectos y arañas.

  • Sapillo pintojo.

    Pueden alcanzar los 8 centímetros de longitud y tienen una coloración muy variable en las partes superiores: desde pardo amarillento hasta casi negras, con manchas de forma y tamaños muy variables. La coloración inferior es blanquecina con distintas tonalidades en su extremo superior, medio o inferior.Viven siempre cerca del agua y son poco exigentes con el tipo y calidad de las mismas. En Sierra Nevada puede llegar hasta los 1.800 mts. de altitud. Principalmente son nocturnos y crepusculares, aunque ocasionalmente se les puede ver activos durante el día. Sin embargo, si el tiempo es muy calurosos y seco se esconden debajo de troncos o piedras, entre vegetales.

  • Sapo común.

    Sapo robusto que puede llegar a los 21 centímetros de longitud. Coloración muy variable, encontrándose ejemplares muy pálidos y otros que son casi negros. Generalmente son de color marrón u ocre con tonos amarillentos.Ocupan todo tipo de zonas, pudiendo llegar hasta una altitud de 2.000 m. Le podemos encontrar en zonas húmedas o secas, con terrenos abiertos o boscosos y alejados o próximos al hombre. Son activos principalmente durante el crepúsculo y la noche, aunque soporta durante el día temperaturas próximas a los 42ªC.

  • Sapo corredor.

    De aspecto robusto pude alcanzar una longitud de 9 centímetros. Coloración variada con tonos verdosos sobre fondos con tonos más claros.Macho y hembra son parecidos de tamaño, algo menor el primero y ambos con un saco vocal que hinchado puede alcanzar un volumen similar al de la cabeza.Se alimentan principalmente de larvas, coleópteros, dípteros y otros invertebrados y son víctimas de mustélidos y víboras.Es muy común y se encuentra en toda la Península.

  • Serreta mediana.

    Ave de unos 58 cm. El macho es más vistoso que la hembra. Es un ave principalmente marítima aunque en la época de cría se desplaza a zonas de lagos y ríos con vegetación, donde hace sus nidos entre brezales, malezas y rocas.

  • Sisón.

    Es una ave especialmente terrestre que gusta frecuentar pastizales y terrenos cultivados. De andar majestuoso, es muy asustadiza y huye corriendo a toda velocidad ante cualquier atisbo de peligro. Su cuerpo robusto y sus anchas alas la dotan de un poderoso vuelo. Se distribuye por toda la Península, y prefiere pastizales y campos de cultivos. Anida en el suelo.

  • Somormujo lavanco.

    Ave acuática que vive en embalses y lagunas de agua dulce con vegetación escasa. Durante la época de celo notables paradas nupciales, con los moños levantados y la cola castaño rojiza con ribete oscuro. En invierno se les ve formando pequeñas bandadas, con un vuelo raudo y directo y aleteo rápido. Nidifica en colonias o en parejas aisladas y construye el nido sobre el agua para que los huevos estén en contacto con esta. Cuando sale los tapa para que pase desapercibido.

  • Tarabilla común.

    Es un ave típica de los matorrales con claros, aunque es muy abundante por toda la Península. Encontramos poblaciones desde el nivel del mar hasta Sierra Nevada. Consume gran cantidad y variedad de insectos. Tiene dos puestas al año.

  • Tarro blanco.

    Mide unos 61 cm. Tiene un colorido muy vistoso, con blancos, rojos y negros y un pico de color coral. Habita en las costas marinas y se alimenta de moluscos, cangrejos, lombrices y caracoles. Hace su nido en madrigueras.

  • Tejón.

    Mamífero omnívoro de hábitos nocturnos. Alcanza los 80 o 90 centímetros de largo desde el hocico hasta la punta de la cola, con un cuerpo rechoncho y las patas cortas con fuertes uñas. La piel es muy dura y el pelo largo y espeso de color negro, blanco y tostado. Habita en madrigueras muy profundas con numerosas galerías en forma de laberinto. Es muy voraz y come toda clase de animales pequeños, aves, e incluso arrasan los panales sin temer a las abejas. Esta glotonería está justificada pues tiene que acumular reservas para pasar el invierno durmiendo en su madriguera.

  • Terrera común.

    Mide unos 27 cm. Es un ave de tamaño pequeño y de color parduzco sin diferencia entre sexos. Habita en zonas de estepa, pre-desiertos, dunas, arenales y pedregales. La terrena marismeña se caracteriza por su color pardo oscuro, en vez del tono tierra de la común. Busca su alimento en el suelo para picotear las semillas e insectos que forman su dieta y además consume muchos gorgojos de las cosechas de cereal.

  • Tortuga mora.

    Es una tortuga de mediano tamaño, los machos más pequeños que las hembras. Fondo del cuerpo amarillento - parduzco con machas oscuras o negras repartidas irregularmente por los miembros y cabeza, especialmente en las zonas distales. Habita zonas costeras de escasa vegetación, incluso algo desérticas, con tomillos, jaras y otras especies, también podemos encontrarla en zonas de matorral alto con arbolado disperso. Su alimentación es básicamente vegetal aunque esporádicamente puede comer algún invertebrado y lombrices. La podemos encontrar en Doñana, Almería, Murcia y al oeste de Mallorca.

  • Totovía.

    Habita en los pinares de la alta montaña pirenaica preferiblemente en los linderos del bosque y también en las dehesas y laderas con árboles diseminados. Mide 15 centímetros y se alimenta de insectos, arañas, pequeños moluscos y semillas de muchas plantas silvestres. Cría de marzo a junio, en nidos a nivel del suelo.

  • Tritón ibérico.

    Tamaño entre 7 y 10 cm, mayor en las hembras que en los machos. Lo encontramos en aguas estancadas y pequeñas charcas, también en fuentes, acequias, cunetas con agua, cuevas y en arroyos de aguas claras, con suelos pedregosos con o sin vegetación. Habita generalmente durante todo el año dentro del agua, aunque si las condiciones de temperatura son elevadas, y llevan consigo la desecanción de su medio, no dudará en protegerse debajo de troncos, piedras u otros materiales que conserven alguna humedad. Se alimenta de insectos en todos sus estados evolutivos y de oligoquetos, muy ocasionalmente puede depredar sus propias larvas. La puesta de huevos tiene lugar en el agua, de uno en uno, entre 100 y 250, y los irá pegando a la vegetación acuática ayudándose de sus miembros inferiores. La incubación varía dependiendo de la temperatura. Se distribuye por gran parte de la península formando poblaciones estables y densas.

  • Tritón jaspeado.

    Tamaño aproximado de 16 centímetros, con ojos laterales y cuerpo redondeado o ligeramente aplanado. Cola de igual longitud que la cabeza y el cuerpo juntos. Las larvas son generalmente de cuatro a siete centímetros con la cabeza ligeramente deprimida.Aunque existen variaciones en su diseño y coloración presentan la parte superior de color verde con machas pardas o negras. De distinto tamaño y dibujo, las partes inferiores tienen colores y diseños muy variables con manchas más o menos oscuras sobre fondo que cambian desde el amarillento, al grisáceo o negro pasando por blanquecino.

  • Turón.

    Se distribuye por toda la Península Ibérica. Mide 58 centímetros y prefiere la noche para patrullar con gran sigilo en busca de alimentos, merced a los pies almohadillados que le permiten aproximaciones completamente silenciosas. Se alimenta de aves, mamíferos de tamaño menor o igual que un conejo, anfibios, reptiles y huevos que puede encontrar en los árboles o el suelo. Como otros mustélidos, no dudan en defenderse si son atacados por enemigos de mayor talla.

  • Urraca.

    Son aves de pico fuerte y largo. Construyen sus nidos en árboles altos, espinos, setos, en las lindes de bosques y zarzales. La encontramos en tierras de cultivo y campos con setos y algún arbolado. Las urracas se han adaptado a la vida urbana y podemos encontrarlas cada vez en mayor número en jardines y zonas abiertas de la ciudad. Se distribuye por toda la Península.

  • Vencejo común.

    Llegan a finales de abril a las ciudades y pueblos. Las colonias de vencejos se instalan para criar en edificios aprovechando los huecos a cierta altura. También anidan en roquedos y cantiles y es muy poco frecuente en España la reproducción en huecos de árboles. Pasan la noche en vuelo a enorme altura. Si caen al suelo, tienen muchos problemas para remontar el vuelo. Se alimenta únicamente de lo que caza volando, generalmente moscas, mosquitos, pequeñas mariposas y escarabajos.

  • Verderón común.

    Especie ampliamente distribuida y numerosa, cría en las arboledas y arbustos tupidos de las zonas habitadas y mucho menos en el cinturón periférico de los parajes boscosos. Plumaje general verde oliva que amarillea en la garganta y rabadilla, con marcas doradas sobre el ala y los lados de la cola. Su alimentación principal está constituida por semillas que completa con pequeños invertebrados, especialmente insectos.

  • Zampullín chico.

    Es el menor de los zampullines europeos y mucho más asustadizo y receloso que el lavanco, desaparece bajo el agua al menor indicio de peligro. Es menos exigente que el somormujo lavanco en cuanto a la extensión de las aguas de su hábitat, así pequeñas charcas, minúsculas extensiones inundadas, etc. que aquel despreciaría son aprovechadas por esta pequeña especie. La parada nupcial tiene lugar en abril y los dos miembros de la pareja construyen un nido donde la hembra depositará 4 o 5 huevos. La incubación la realizan alternativamente los dos miembros y se inicia antes de completarse la puesta. Se alimenta principalmente de insectos acuáticos y sus larvas, pequeños moluscos y crustáceos y ocasionalmente pequeños peces.

  • Zarapito real.

    Mide entre 53 y 58 cm. Es el ave limícola europea de mayor tamaño, habita en extensas praderas húmedas y abiertas y en brezales. Cuando no está en época de cría prefiere zonas encharcadas y cenagales. Se alimenta de insectos, larvas, arañas, gusanos, moluscos y en otoño no desprecia las bayas. Hace su nido en el suelo, entre vegetación baja y como la mayoría de los limícolas, es un gran migrador que recorre extensas zonas del planeta en sus travesías estacionales.

  • Zarcero común.

    Prefiere el matorral abierto de mediano porte y cría en grupos amplios en los setos que separan los campos y bordean los caminos, en las malezas de las colinas y en los claros y bordes de los bosques, también podemos verlo en jardines y parques urbanos. Se alimenta de todo tipo de insectos, aunque escoge preferentemente aquellos carente de caparazón duro, como son los pulgones, orugas, larvas y pequeños caracoles. En otoño completa su dieta con zarzamoras y bayas.

  • Zorro.

    De pelaje rojizo de distintos tonos se les llama por ello carboneros, rubios, etc. según los distintos matices de su denso y largo pelo. Mide alrededor de setenta centímetros, sin la cola. Aunque está muy extendido y vive en toda la península prefiere los lugares con poca influencia humana. Comen de todo: mamíferos, aves, escarabajo, etc. A finales del invierno entran en celo y comienzan unas peleas, para conseguir a la hembra, que pueden producirles grandes heridas. Al final de la primavera de 2 a 10 crías nacen en las guaridas que se preparan, en las cuevas naturales, o en la de otros animales que aprovechan para criar. Hasta el verano las crías no salen de la madriguera, al principio sólo juguetean en la entrada, pero en otoño, ya serán capaces de valerse por sí mismos.

  • Zorzal charlo.

    Habita en los bosques montanos de coníferas o frondosas principalmente en el borde forestal y en las masas aclaradas. También en dehesas, bosquecillos mediterráneos y en algún parque y jardín de nuestro país. Mide 27 centímetros y se alimenta de insectos, bayas, frutos, caracoles y lombrices. Como come mucho muérdago, es el principal transmisor de esta planta. Cría de marzo a junio, en nidos que construye en las horquillas de las ramas desnudas.

Mapa      

Mapa

Normativa 

Normativa

Normas y Fechas

  • Decreto 2412/1969, de 16 de octubre (agricultura), de creación del Parque Nacional de Doñana.
  • Ley 91/1978, de 28 de diciembre, del Parque Nacional de Doñana.
  • Real decreto 2421/1984, de 12 de diciembre, por el que se aprueba el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque   Nacional de Doñana.
  • Decreto 181/1988, de 3 de mayo, por el que se aprueba definitivamente el Plan Director Territorial de Coordinación   de Doñana y su Entorno, y se crea la Comisión de seguimiento y gestión para el desarrollo del Plan (Comunidad   Autónoma de Andalucía).
  • Ley 2/1989, de 18 de julio, por la que se aprueba el inventario de espacios naturales protegidos de Andalucía y se   establecen medidas adicionales para su protección (Comunidad Autónoma de Andalucía).
  • Ley 4/1989, de 27 de marzo, de conservación de los espacios naturales y de la flora y fauna silvestre.
  • Real decreto 1772/1991, de 16 de diciembre, por el que se aprueba el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque   Nacional de Doñana.
  • 1992. Dictamen de la Comisión Internacional de Expertos.
  • 1993. Plan de Desarrollo Sostenible del Entorno de Doñana (1993-2000).
  • Orden de 29 de febrero de 1996 por la que se prorroga la vigencia del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque   Nacional de Doñana.
  • Ley 41/1997, de 5 de noviembre, por la que se modifica la ley 4/1989, de 27 de marzo, de conservación de los   espacios naturales y de la flora y fauna silvestres.
  • 1997. Se aprueba Plan de Ordenación de Recursos Naturales y Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de   Doñana.
  • 1998. Proyecto "Doñana 2005". Regeneración Hídrica de las cuencas y cauces vertientes a la Marisma del Parque   Nacional de Doñana.
  • Real decreto 1684/98. Aprobación del Plan Hidrológico de la Cuenca del Guadalquivir.
  • 1998. Plan de Actuación contra los efectos de la rotura de la balsa de decantación de la mina ubicada en el T.M.   de Aznalcóllar (Sevilla) propiedad de Boliden.
  • 1999. Proyecto de Ley del Espacio Natural de Doñana.

Equipamientos

Equipamientos

Accesos y direcciones de Interés:

Acceso libre y gratuito a través de los centros de visitantes que ofrecen actividades autoguiadas.

Centros de visitantes

  • El Acebuche

    Acceso desde la carretera A-483, Almonte-Matalascañas Km 26.

    Dispone de varias exposiciones donde se presenta la riqueza biológica y ecológica del entorno. Exposiciones: "Parque Nacional de Doñana": humedal de importancia internacional. El medio físico: Ecosistemas. La vida del hombre en Doñana. Uso y gestión del espacio protegido.

    Audiovisual de una duración aproximada de 20 minutos titulado "Para nosotros...Doñana" que presenta una visión general de los ecosistemas del Parque, sus características naturales y culturales y la influencia de las estaciones.

    Sendero peatonal "Laguna del Acebuche" de un kilómetro y medio de longitud donde se pueden observar especies vegetales típicas del matorral en especial las características del monte blanco. En este recorrido nos podemos encontrar con ocho observatorios junto a una laguna que es hábitat de numerosas especies acuáticas.

    El interior del parque nacional sólo puede visitarse con guía. Las visitas son organizas por la Cooperativa de las Marismas de El Rocío. La notable demanda entre marzo y octubre exige realizar la reserva con, al menos, 4 semanas de antelación. Teléfono de reserva: 959 43 04 32. Circuito en vehículos todo-terreno que recorre los principales ecosistemas de Doñana.

    Servicio de cafetería.

    Centro de Información de El Acebuche, Tel. 959 44 87 11.

  • La Rocina

    Acceso desde la carretera H-216, Almonte-Matalascañas, Km 16.

    Dispone de Choza-exposición "la Romería del Rocío" donde se muestran los usos, costumbres y tradiciones que caracterizan la romería en su paso por el Parque.

    Audiovisual "Bosque de la Rocina" de 10 minutos de duración, hace un viaje por la historia y los valores naturales de este enclave del territorio de Doñana.

    Sendero peatonal "Charco de la Boca" de 3 kilómetros y medio de longitud hace un recorrido por la margen izquierda del Arrollo de la Rocina donde se observan una sucesión de paisajes (algaida, pinares, matorrales). Nos encontramos con cinco observatorios desde los que podemos apreciar la fauna acuática del arroyo.

    Centro de Información de La Rocina, Tel. 959 44 23 40.

  • El Acebrón

    Se accede desde el centro de visitantes la Rocina.

    Dispone de servicio de información y de una exposición permanente denominada "El Hombre y Doñana" donde se recrean las tapas históricas, las grandes transformaciones del territorio y los diferentes modos de vida ligados a los usos tradicionales que se han desarrollado en el Parque.

    Sendero peatonal "Charco del Acebrón" de un kilómetro y medio que hace un recorrido por el interior del bosque de ribera, pinares y alcornocales, con varios miradores sobre el Charco.

  • José Antonio Valverde

    Acceso desde poblaciones cercanas. Se encuentra a 30 Km de Villamanrique de la Condesa y de Villafranco del Guadalquivir.

    Exposiciones temporales.

    Audiovisuales:
    "Sonidos de la Marisma".
    "Doñana" Recorrido por el Parque de 12 minutos de duración y distintas opciones de visita.
    " La Marisma" narración de las relaciones del río y el hombre. 12 minutos de duración.

    Puntos de observación de a fauna acuática del Lucio de las Gangas.

    Servicio de cafetería y tiendas.

  • Fábrica de Hielo

    En este centro se organiza un itinerario fluvial por la desembocadura del Guadalquivir Sanlúcar-Guadalquivir-Doñana de aproximadanmente unos 30 Km. Información y reservas Concesionaria Cristóbal Anillo, S.L. Tel.: 956 36 38 13.

    Exposiciones:
    "Doñana, Naturaleza y paisaje" que describe los diferentes paisajes y ambientes del Parque Nacional y sus especies más características.
    "Historia y cultura de Doñana y el Bajo Guadalquivir", historia y tradiciones.

    Espectáculo audiovisual que presenta los distintos ecosistemas y paisajes.

    Mirador de los paisajes de Doñana, Atlántico, Río, Bonanza y Sanlúcar de Barrameda.

    Centro de Información de La Fábrica de Hielo, Tel. 956 38 16 35.
    Dirección administrativa Parque Nacional de Doñana.
    Centro administrativo el Acebuche.
    21760. Matalascañas (Almonte)-Huelva.
    Tel. 959 44 87 39. Fax: 959 44 85 76.
    E-mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesitas activar JavaScript para poder verla

Itinerarios

Itinerarios

Los itinerarios guiados por el Parque Nacional se desarrollan sobre trazados concretos que sólo sufren modificaciones por cuestiones estacionales o de preservación puntual de espacios o ecosistemas. Pueden realizarse en cualquier momento del año.
En la actualidad, el Parque Nacional de Doñana pone a disposición del visitante dos itinerarios diferentes: el Itinerario "Acebuche-La Plancha-Acebuche", que se realiza en vehículos todo-terreno, y el Itinerario fluvial Sanlúcar-Guadalquivir-Doñana, que se realiza en el buque Real Fernando.

  1. Acebuche - La Plancha - Acebuche
  2. Itinerario fluvial Sanlúcar - Guadalquivir - Doñana